Tapachula en Chiapas y Ciudad Jiménez en Chihuahua fueron las únicas ciudades que dibujaron una tendencia de aceleración de la inflación anual en el quinto mes del año en curso.

Los precios al consumidor del país crecieron 4.51% a tasa anual en mayo, frente a 6.16% en igual periodo del 2017; de las 46 urbes que considera el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), 44 trazaron igual comportamiento que la inflación nacional.

Tapachula pasó de una variación anual de los precios de 4.42% en mayo del año pasado a 5.33% en el mes citado de este 2018, mientras Ciudad Jiménez, de 5.05 a 5.18 por ciento.

La mayor brecha en puntos porcentuales de los precios de objeto de gasto en la ciudad del estado de Chiapas se observó en papa y otros tubérculos (-7.62% anual en el quinto mes del 2017 a 75.48% en el mismo lapso de este año), limón (de -46.31 a 28.26%), nopales (de -8.68 a 35.85%), naranja (de -0.30 a 37.55%), cebolla (de -25.21 a 7.14%), frijol procesado (de 1.16 a 33.01%) y autobús foráneo (de -23.06 a 8.68 por ciento).

Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), señaló que Tapachula es sensible a las cotizaciones de combustibles dada la lejanía que tiene con otras partes de la República, que implica que sea más perceptible a las variaciones de precios al ostentar un mayor recorrido de kilómetros para distribuir los productos.

“Cuando hay baja competencia entre productores o empresarios es más difícil controlar los precios, porque ante menos oferta los precios tienden a subir, haciendo los márgenes de utilidad mayores y afectando a los ciudadanos”, añadió.

Eufemia Basilio Morales, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), comentó que Chiapas es uno de los estados de la zona sur más pobre, además de que no son grandes productores de insumos a pesar de que cuentan con una gran riqueza natural, provocando que ciertos bienes básicos se encarezcan al ser adquiridos en otras entidades.

Ciudad Jiménez, además de ser una de las dos urbes que aceleró su inflación, obtuvo el tercer mayor incremento en los precios al consumidor del país durante mayo, detrás de Tapachula y Tulancingo. La mayor brecha en puntos porcentuales por objeto de gasto se mostró en durazno, descongestivos, café soluble, toallas, papa, electricidad y televisores.

La investigadora de la UNAM comentó que las condiciones climáticas de Chihuahua, que son cálidas, incentivaron el uso más frecuente de algunos productos como ventiladores o aire acondicionado, que provocan que los precios se eleven en electricidad, “además de que la ciudad no es un gran productor de insumos básicos”.

José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, expuso que “los precios del transporte se estabilizaron porque el combustible durante abril y mayo se mantuvo con variaciones al alza, pero no tan significativas y aunado a esto, el impacto de la depreciación del peso frente al dólar en productos importados se verá reflejado en los siguientes meses, lo que ayudó a que la inflación no acelerara”.

En la cima

Las ciudades con la mayor variación anual de los precios al consumidor en el quinto mes del presente año fueron en Tulancingo, Hidalgo (5.54%); Tapachula, Chiapas (5.33%); Ciudad Jiménez, Chihuahua (5.18%); Culiacán, Sinaloa (5.17%), y Tepatitlán, Jalisco (5.16 por ciento).

“Hidalgo ha tenido rezago en algunas actividades, la falta de competencia al no producir ellos mismos los artículos en la zona implica traer insumos de otras regiones, generando un mayor costo de los productos”, explicó el analista del CIEP.

“En el caso de Culiacán y Tepatitlán, son productores pequeños donde el factor de desarrollo y crecimiento ha jugado en contra al no tener acceso a generar producción agrícola y no haber la subvención de precios que ha llevado a que se encarezcan los productos básicos”, manifestó Basilio Morales.

Parte baja

En tanto, los niveles de inflación anual más bajos fueron en La Paz, Baja California Sur (2.92%); Tehuantepec, Oaxaca (3.19%); San Andrés, Tuxtla, Veracruz (3.43%); Monterrey, Nuevo León (3.52%), y Oaxaca, Oaxaca (3.67 por ciento).

El alto dinamismo y diversificación en los últimos meses de Baja California Sur ha provocado la creación de más artículos, que explica la baja inflación, debido a que no requieren un traslado importante y con ello, el precio de los combustibles no les resulta un problema, especificó Meléndez Aguilar.

“En Oaxaca, al tener un perfil de consumo rural en el cual los productos que utilizan no son de un componente tecnológico alto, los precios están más controlados”, acentuó.

“Veracruz es un gran productor agrícola, ganadero, pesquero, entonces, al haber más productos, los costos son más bajos, mientras que Monterrey tiene una capacidad de desarrollo con altas posibilidades de crear empleos determinando que su nivel de producción tenga una mayor capacidad de producción, lo que permite que los precios no se encarezcan”, indicó la investigadora de la UNAM.

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