Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, y Jair Bolsonaro, de Brasil, tienen poco en común. Sus ideologías e ideales de nación pueden parecer contrarios, con AMLO enfocado en fortalecer al país desde adentro y Bolsonaro a Brasil por medio de un impulso a la iniciativa privada y el libre mercado.

Como sus personalidades, objetivos e historia, los movimientos en los mercados financieros tras sus respectivas llegadas al poder son contrastantes.

Paridad con el dólar

Andrés Manuel López Obrador tomó posesión como primer mandatario mexicano el sábado 1 de diciembre de 2018. El viernes pasado, el tipo de cambio cerró en el nivel de 19.0778 pesos por dólar. La jornada previa a su toma de protesta, el viernes 30 de noviembre, el dólar cerró en un nivel de 20.4052 unidades. Esto significa un avance de 6.50% en este gobierno.

Bolsonaro inició su gobierno el pasado 1 de enero. El primer registro de cambio en la paridad, dólar-real brasileño tras una disminución de las operaciones a nivel mundial por Año Nuevo, fue el 2 de enero, con un registro de 3.79 reales por dólar. Su registro de este viernes se ubicó en el nivel de 3.7293 unidades. Esto significa un movimiento de 1.60 por ciento.

Puede parecer que el movimiento en el tipo de cambio es muy favorable para el gobierno de López Obrador en comparación con el de Bolsonaro. Si se toman en cuenta sólo las cifras de su gobierno sin contexto, así es. Las cosas cambian si se consideran como referencia los cambios en el mercado tras sus respectivas victorias en las urnas.

Previo a las elecciones

Cuando López Obrador ganó la elección del 2 de julio, el tipo de cambio se ubicó en 19.4565 unidades por dólar. La incertidumbre por la cancelación de proyectos clave para el gobierno anterior, un contexto internacional de conflictos comerciales entre China y Estados Unidos, y las diferencias sobre migración con Donald Trump lastraron la paridad poco a poco.

Hoy la diferencia entre el cambio con el dólar de esas fechas es de sólo 0.3787 centavos; es decir, un avance de 1.94% en el que más ha tenido que ver el alivio en las tensiones internacionales que las acciones del presente gobierno. En cambio, entre su victoria electoral y el nivel de cierre previo a su toma de protesta hay una diferencia negativa de -5.13 por ciento.

Con Bolsonaro, el real se ha comportado estable. Su rango de operación está entre 3.90 y 3.70 unidades por dólar. Se mantiene. En su último cierre registró 3.7293 unidades por dólar; el 2 de enero, en la primera sesión de operaciones con Bolsonaro como presidente, 3.79 reales; previo a su toma de protesta, 3.8813, y en la elección del 29 de octubre, 3.7187. Estabilidad.

Es posible argumentar que el peso es una moneda volátil y el real cuenta con un respaldo económico y de recursos superior, pero el movimiento en favor del presidente brasileño también se presenta en el mercado de capitales.

Las bolsas de valores

La preocupación es el contexto del mercado accionario mexicano. El índice S&P/BMV IPC de la Bolsa Mexicana de Valores se movió de 47,053 unidades el día de la elección presidencial a 41,732 previo a la toma de protesta de López Obrador. La caída fue de 11.30% y sigue sin recuperarse. Con su último cierre, de 43,180 unidades, se encuentra 8.23% por debajo de su nivel el día de la elección.

Con el índice Bovespa de la Bolsa de Valores de Sao Paulo en 83,796 unidades el 29 de octubre —día de la victoria de Bolsonaro—, y 87,887 enteros previo a su toma de posesión, el avance de 4.88% ya expresaba lo que el mercado esperaba con su gobierno. El último cierre del indicador se ubicó en 95,343 unidades. Esto significa un avance 8.48% desde que inició su gobierno y 13.77% desde su victoria en las urnas.

Los mercados financieros no son la economía, pero sí un termómetro de la confianza que los inversionistas tienen en un proyecto de nación. En este caso, la propuesta de Bolsonaro despierta mayor interés para los grandes capitales.