Los indicadores de precios de los alimentos a escala mundial publicados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés) reportaron que para la última parte del 2012 los precios de dichos bienes tuvieron un descenso que, aunque no es muy importante, representa la culminación de un año en el cual se mantuvieron en niveles inferiores con respecto a los que se presentaron en el 2011 (7% menos), aunque en sus componentes los decrementos más drásticos fueron en azúcar (17%), lácteos (14%), aceites (11%), y en el caso de los cereales (2%) y carnes (1%) los decrementos fueron modestos.

Habrá que reconocer también que, aunque hayan disminuido, los niveles siguen muy por arriba de los niveles del 2009 y el 2010.

De hecho, se ubican al nivel del primer semestre del 2008, antes de la crisis que afectó a la economía mundial, la cual generó un descenso pronunciado en el precio de los alimentos en respuesta al pronóstico negativo de desempeño de la economía para los meses posteriores. Sin embargo, después de la caída del 2008 y a lo largo del 2009 y el 2010, los precios subieron excesivamente, alcanzando sus máximos en el 2011.

También informa el organismo internacional que para el caso de los cereales, la producción en los últimos meses ha mostrado un alza, en respuesta al incremento de precios en los periodos previos. Igual ha aumentado a lo largo del tiempo tanto la demanda como los inventarios.

Lo más interesante es que a nivel regional, el comportamiento no parece ser el mismo: la FAO reportó en su Informe mensual de los precios de los alimentos en América Latina y el Caribe que al menos la inflación para estos bienes fue de 10% durante el 2012, representando el nivel más alto de los últimos tres años. Mientras tanto, la inflación general fue de 6.1% en el año.

En el caso mexicano, este incremento de precios de los alimentos incluso superó el de la región, al alcanzar 10.4%, mientras su inflación general fue de 4.6% (a octubre del 2012).

Así, mientras a escala mundial los precios pueden bajar a las coyunturas, en nuestro país consistentemente se han mantenido altos, lo cual puede explicarse de forma parcial por el grado de competencia de los mercados locales. Una tarea pendiente para este nuevo gobierno.

*Pablo Pérez Akaki es profesor de tiempo completo de la FES Acatlán, UNAM.

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