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La ola de calor en Europa obliga a cerrar escuelas y buscar soluciones para proteger a los niños
Cámaras térmicas de Greenpeace en colegios españoles registraron temperaturas de hasta 35°C en aulas de Madrid y de 60°C en patios de Sevilla.

Las temperaturas han superado los 40°C en varias ciudades de Europa en los últimos días.
El miércoles, durante el recreo en la Harris Primary Academy Mayflower de Chafford Hundred, al este de Londres, los niños tomaban helados y chapoteaban en piscinas infantiles para refrescarse.
"Me siento más fresca y ligera", dijo Advikhaa, de 11 años, refiriéndose a las medidas especiales —que también incluyen permitir a los niños cambiar sus uniformes escolares por ropa más ligera— destinadas a hacer más llevaderas las altas temperaturas.
Aunque su colegio ha encontrado soluciones a corto plazo para aliviar el calor, miles de otros centros de toda Europa han recurrido a enviar a los alumnos a casa durante la mortífera ola de calor, que azota y bate récords en el continente.
Dado que estos episodios son cada vez más frecuentes e intensos, muchos colegios no pueden proteger adecuadamente a los niñosdel calor.
Alrededor de 1,000 colegios de Inglaterra y Gales han cerrado o acortado la jornada escolar, mientras que las autoridades han señalado que la asistencia ha descendido en los que permanecen abiertos, ya que los padres mantienen a los niños en casa. El ministro de Educación francés, Edouard Geffray, afirmó que el jueves 13,500 colegios cerraron o adoptaron horarios especiales debido al calor.
Profesores británicos que se desmayan en clase
Son relativamente pocas las escuelas en Europa que cuentan con sistemas de aire acondicionado, lo que hace que las aulas se conviertan en hornos cuando las temperaturas suben extremadamente.
El sindicato de docentes británico NASUWT señaló que varios de sus miembros se desmayaron en clase el martes, cuando las temperaturas alcanzaron los 40ºC en determinadas aulas expuestas al sol.
"Los colegios simplemente no están equipados para hacer frente a este tipo de temperaturas", dijo Wayne Bates, responsable nacional de salud y seguridad de la NASUWT.
Los investigadores han descubierto que las altas temperaturas en las aulas tienen un impacto directo en el aprendizaje. Un estudio de 2019 publicado en la revista Building and Environment concluyó que reducir la temperatura de un aula de 30°C a 20°C mejoraba el rendimiento en un 20%.
Tradicionalmente, el sur de Europa tiene más experiencia a la hora de lidiar con el calor del verano. La mayoría de los colegios en España pasan a impartir medio día de clase en junio y septiembre para evitar el calor de la tarde. España Grecia e Italia también comienzan las vacaciones a mediados de junio, antes que los colegios de los países europeos más al norte.
Sin embargo, unas vacaciones más largas pueden agravar las desigualdades sociales, ya que algunas familias no pueden permitirse el cuidado de los niños, el ocio o no tienen medios para proteger a los niños del calor extremo, señaló Désirée Zaugg, especialista en derechos del niño de UNICEF en Suiza y Liechtenstein.
El norte de Europa ha ido en la dirección contraria, con gobiernos que buscan distribuir las vacaciones de forma más equitativa durante el año. En 2017, el Gobierno francés atrasó el inicio de las vacaciones de finales de junio a la primera semana de julio.
Dado que ahora las olas de calor llegan en mayo o incluso en abril, muchos colegios del sur de Europa también buscan nuevas soluciones para hacer frente al calor.
60°C en los patios de los colegios de Sevilla
Las cámaras térmicas instaladas por Greenpeace en colegios españoles registraron temperaturas superficiales de hasta 35°C en las aulas de Madrid y de 60°C en los patios de los colegios de Sevilla.
En Barcelona, las autoridades municipales han recaudado 100 millones de euros (114 millones de dólares) procedentes de un impuesto turístico para equipar con aire acondicionado unas 170 escuelas y centros educativos de aquí a 2030.
Los padres del CEIP Unamuno de Madrid se manifestaron a principios de este mes frente al ayuntamiento local tras enterarse de que una licitación que ganaron el año pasado para instalar aire acondicionado, ventiladores y sistemas de sombreado en los patios escolares se había destinado a sustituir las ventanas de otro colegio.
Francia tiene en marcha 6,200 proyectos para mitigar el calor en las escuelas, como parte de los 800 millones de euros destinados a la adaptación al cambio climático.
Sin embargo, el aire acondicionado no puede ser "la panacea" para la adaptación de los centros escolares, señaló Vénétitay, y los sindicatos franceses han estado dialogando con sus homólogos del sur de Europa en busca de soluciones.
Entre esas opciones se incluyen la plantación de vegetación en los patios escolares y la instalación de filtros en las ventanas, que pueden reducir la temperatura en 4°C, explicó. Añadió que, durante las olas de calor, podría ser necesario limitar los horarios de los exámenes a las mañanas.
