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Netanyahu obtuvo la guerra, pero... ¿la victoria?
Tras pasar décadas insistiendo a Estados Unidos para que atacara a Irán, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tuvo la guerra que quería. Pero después de seis meses de hostilidades inconclusas, Israel podría estar en una situación más delicada que antes del conflicto.

Jerusalén. Tras pasar décadas insistiendo a Estados Unidos para que atacara a Irán, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tuvo la guerra que quería. Pero después de seis meses de hostilidades inconclusas, Israel podría estar en una situación más delicada que antes del conflicto.
La república islámica, a la que Netanyahu considera una amenaza existencial, no sólo ha sobrevivido, sino que parece haber envalentonado.
“Es un fracaso colosal en la estrategia israelí ante Irán”, afirma Danny Citrinowicz, un ex analista de inteligencia israelí y miembro del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional, de Tel Aviv.
“Sí, tenemos logros operativos, pero estratégicamente hemos fracasado”, sostuvo.
En el primer día, Israel mató al ayatolá Ali Jamenei, el líder supremo, pero también se considera que el mismo Jamenei frenó el desarrollo de armas nucleares.
Según explica Citrinowicz, Israel, única potencia atómica de Oriente Medio, enfrenta el siguiente dilema: o bien aceptar un nuevo acuerdo nuclear que fortalecería a Irán, o tratar de debilitar a Teherán con el riesgo de que al final busque desarrollar la bomba.
Encuesta
Un 92% de los israelíes piensa que Irán ganó u obtuvo beneficios del conflicto, según un sondeo realizado en junio por la Universidad Hebrea de Jerusalén.
"Netanyahu no lo ve como una derrota. Tiene a Estados Unidos en guerra directa con Irán, mientras Israel permanece al margen", comentó a la AFP un diplomático basado en Israel en condición de anonimato.
Alex Grinberg, investigador del Turan Research Center, explicó “que Israel sí alcanzó sus objetivos estratégicos de negar al régimen iraní la capacidad estratégica de amenazar a Israel”.
