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Lula derrota a Flávio Bolsonaro y es reelegido presidente de Brasil
El mandatario obtuvo 51.7% de los votos frente a 48.2% de Flávio Bolsonaro y enfrentará un nuevo periodo marcado por retos fiscales, económicos y de seguridad

Lula enfrentará presiones fiscales y un Congreso dominado por conservadores
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, consiguió este domingo 25 de octubre su reelección para un histórico cuarto mandato, después de derrotar al senador Flávio Bolsonaro en una segunda vuelta presidencial marcada por una estrecha competencia y una remontada frente al resultado de la primera ronda.
Con más del 99% de las urnas escrutadas, Lula obtuvo alrededor del 51.7% de los votos válidos, frente al 48.2% de su rival, de acuerdo con los resultados difundidos durante el conteo electoral.
El triunfo permitirá al dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) mantenerse al frente de la mayor economía de América Latina hasta 2030, cuando habrá acumulado 16 años en la presidencia brasileña.
La victoria representa una recuperación electoral para Lula, de 80 años, quien había quedado por detrás de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta y enfrentaba encuestas que mostraban una competencia cerrada, con ventaja para el senador en varios sondeos.
Con este resultado, Lula se convierte en el primer presidente brasileño elegido democráticamente para gobernar durante cuatro mandatos, después de sus periodos de 2003 a 2006, de 2007 a 2010 y de 2023 a 2026.
El mandatario cumplirá 81 años el próximo 27 de octubre y tendrá 85 al concluir su nueva administración.
En Río de Janeiro, simpatizantes del presidente celebraron el resultado en la plaza Cinelândia, donde se registraron muestras de emoción tras conocerse la tendencia irreversible del escrutinio.
"Estoy muy emocionada, es una victoria histórica para el presidente Lula. El pueblo se movilizó, se unió y estamos aquí hoy", declaró a la AFP Mariana Andrade, una abogada de 33 años.
El resultado también representa un revés para Flávio Bolsonaro, de 45 años, quien buscaba regresar al poder a la familia de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
Durante la campaña, el senador intentó ampliar su base electoral con propuestas centradas en el combate a la delincuencia, la reducción del gasto público y el costo de vida.
Lula, por su parte, defendió la continuidad de sus programas sociales y reforzó su campaña con medidas dirigidas a los hogares de menores ingresos.
Entre ellas destacó el incremento de recursos para Bolsa Família, uno de los principales programas de transferencias sociales del gobierno brasileño.
También impulsó una reforma para reducir la jornada laboral y ampliar los días de descanso de millones de trabajadores.
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Lula enfrentará presiones fiscales y un Congreso dominado por conservadores
Aunque Lula consiguió mantenerse en la presidencia, su cuarto mandato comenzará en un escenario de importantes desafíos económicos y políticos.
El mandatario deberá negociar con un Congreso en el que las fuerzas conservadoras ampliaron su presencia durante las elecciones legislativas celebradas tres semanas antes del balotaje.
Esta composición podría dificultar la aprobación de reformas y obligar al gobierno a construir acuerdos para sacar adelante sus prioridades presupuestarias y sociales.
En materia económica, Brasil enfrenta perspectivas de desaceleración del crecimiento, mientras persisten preocupaciones empresariales por el estado de las finanzas públicas.
Si bien el desempleo se encuentra en niveles históricamente bajos y la inflación ha mostrado una relativa moderación, el costo de vida continúa entre las principales preocupaciones de la población.
El gobierno también deberá responder a las demandas de mayor seguridad pública, en un país donde las organizaciones criminales mantienen presencia en distintas regiones y comunidades urbanas.
Otro desafío será la relación con Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, a quien Lula acusó durante la campaña de intentar influir en la política brasileña.
La contienda también estuvo marcada por señalamientos contra Meta, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, después de que el equipo del presidente denunciara una presunta manipulación algorítmica favorable a Bolsonaro.
La empresa rechazó esas acusaciones, aunque reconoció errores técnicos relacionados con la desactivación de anuncios de la campaña de Lula.
Con su reelección, Lula extenderá su trayectoria política al frente de Brasil, pero deberá administrar las tensiones entre sus compromisos sociales, las restricciones fiscales y un escenario legislativo dividido.
El resultado confirma la continuidad de su proyecto político, aunque la diferencia de votos frente a Flávio Bolsonaro refleja la persistencia de una fuerte polarización electoral en el país.


