Barcelona. El presidente catalán, Quim Torra, perdió de facto su condición de diputado en el Parlamento regional en aplicación de un mandato judicial que agudizó las divisiones existentes entre los dos principales partidos del movimiento independentista.

El partido Juntos por Cataluña, de Torra y su antecesor Carles Puigdemont, abogó por desobedecer el mandato judicial y mantenerle el estatus de diputado, pero sus compañeros de gobierno de Izquierda Republicana (ERC) asumieron la retirada del cargo.

“Con el objetivo de garantizar la validez y la eficacia de todas las decisiones adoptadas en el pleno, hoy no podemos contabilizar su voto”, le comunicó el presidente del parlamento Roger Torrent (ERC) al iniciar el debate parlamentario previsto este lunes.

Las cada vez más dispares estrategias entre los socios de gobierno alimentan los rumores de un adelanto electoral en esta región.

La retirada del acta de diputado nace del litigio que mantiene el presidente regional con la Junta Electoral española desde el 2019, cuando Torra se resistió a acatar su orden para retirar unos símbolos separatistas de la sede de su gobierno.

El caso terminó con una condena de 18 meses de inhabilitación para ostentar cargos públicos por desobediencia.

La pena no debía aplicarse hasta que el Tribunal Supremo resolviera el recurso presentado por el afectado, pero, entretanto, la autoridad electoral utilizó un resquicio legal para retirar la condición de diputado a Torra.

La decisión fue avalada la semana anterior por el Supremo y aplicada este lunes por el Parlamento regional pese a los pedidos del partido de Torra, de no acatar la orden.

El presidente parlamentario Roger Torrent e ERC hicieron caso omiso de los llamados de sus socios, argumentando que no podían poner en peligro la validez de las decisiones tomadas en el Parlamento por una “desobediencia simbólica”.

“Hoy se abre la puerta a que la Junta Electoral destituya diputados, alcaldes, presidentes, todos aquellos que molesten”, se defendió en el pleno Torra, aplaudido por sus compañeros de partido mientras sus aliados de ERC permanecían impasibles.

Para algunos, esta retirada implica la pérdida del estatus de presidente catalán.

Una opción que podríamos ver en las próximas horas es la decisión de Torra de adelantar elecciones autonómicas.