Nueva York. Los políticos aprovechan el tema de los inmigrantes como un tema electoral, los titulares de los periódicos piden acción, y los legisladores siempre hablan del tema para acercarse a la población.

Si los espectadores del documental The Chinese Exclusion Act terminan de verlo con una sensación de déjà vu, es cierto. En esto están de acuerdo algunos cineastas con los que platiqué. El documental aborda el entorno de una ley aprobada en 1882 con la que se prohibió a los chinos viajar a Estados Unidos.

“Hay una historia de cómo hemos decidido quién puede venir y cuándo pueden venir, quién es ciudadano y quién no es ciudadano”, dijo el documentalista Ric Burns, que hizo The Chinese Exclusion Act junto a Li- Shin Yu. El documental se transmitió el pasado martes en el canal PBS.

La Ley de Exclusión sobre China fue la primera y ha sido la única ley de inmigración de Estados Unidos con la que se prohibió a las personas de un país específico viajar a Estados Unidos. Después de su promulgación en 1882, se renovaba cada 10 años y luego se hizo permanente en 1904. Finalmente fue derogada en 1943.

Hacer el documental fue una experiencia reveladora para Burns y Yu, quienes nunca habían oído hablar de la ley y creen que la mayoría del público estadounidense tampoco lo sabe, pero deberían conocer la historia.

“Éste es el ADN de la política de inmigración estadounidense”, dijo Burns. “No es una historia sobre inmigración, es la historia sobre inmigración y no vas a entender ninguno de los otros aspectos sin entender esta historia: en 1848 te bajaste del barco y desapareciste, en 1882 de repente allí se hizo una distinción de odio racial”.

El documental, que Burns y Yu empezaron a desarrollar hace varios años, comienza varias décadas antes de la promulgación de la ley del 6 de mayo de 1882. Los chinos comenzaron a llegar a la costa oeste, principalmente a California, a mediados del siglo XIX, atraídos por la fiebre del oro de California y escapando de los disturbios que habían en su país a raíz de las guerras del opio.

Los chinos se convirtieron en blanco de críticas y prejuicios por parte de mineros blancos y otros californianos, ya que el oro se hizo más difícil de conseguir, así como de políticos que apelaban a los sentimientos nativistas.

Los chinos fueron mano de obra vital en la construcción de la red ferroviaria occidental, obligados a trabajar por salarios muy bajos y en peores condiciones que los trabajadores blancos.

El documental muestra el sentimiento creciente de una nación en la que habitaban 50 millones de personas, sobre la permanencia de 100,000 chinos, a quienes consideraban un problema.

El malestar detonó leyes alrededor de la costa oeste para delimitar los medios de subsistencia, así como el acta federal de 1875, que instituyó regulaciones sobre las mujeres millonarias que intentaban venir a los Estados Unidos desde China. A ellas sí se les permitió la entrada al país.

También existieron actos de violencia, como la masacre de octubre de 1871 en Los Ángeles: 18 inmigrantes chinos fueron asesinados en el Chinatown, muchos de ellos, linchados.

Cuando se aprobó el decreto de exclusión, quedó prohibida la entrada de la mayoría de los trabajadores chinos, y también evitó que los chinos que se encontraban ya en Estados Unidos se convirtieran en ciudadanos naturalizados.

Con la inmigración como un tema candente en la actualidad, Burns y Yu esperan que el documental les brinde a quienes lo vean una idea más clara del pasado de Estados Unidos en materia de inmigración, lejos de la noción romántica de que el país siempre ha abierto sus brazos a personas de otras naciones.