Varsovia. De acuerdo con los primeros resultados y sondeos a pie de urna el actual presidente ultraderechista Andrzej Duda estaba ligeramente por delante en las elecciones presidenciales de Polonia el domingo, un resultado que parece tener profundas implicaciones para las relaciones entre Varsovia con el resto de la Unión Europea.

Duda obtendría 50.8% de los votos frente a su rival Rafal Trzaskowski, un liberal proeuropeo, con 49.2%, según un sondeo del instituto Ipsos. Las elecciones tuvieron una tasa de participación muy alta, de 68.9%, según estimaciones.

La reelección de Duda, un aliado de los gobernantes nacionalistas Ley y Justicia (PiS), es crucial para que el gobierno implemente en su totalidad su agenda conservadora, incluidas las reformas judiciales que la Unión Europea dice que no son democráticas.

El retador de Duda, el alcalde liberal de Varsovia Rafal Trzaskowski pertenece al principal partido de oposición centrista, Plataforma Cívica (PO) y se ha comprometido a reparar las relaciones de Polonia con Europa y utilizar el poder de veto presidencial para frenar cualquier legislación que pueda subvertir el estado de derecho.

“Estoy contento con mi victoria, aunque por el momento solo sea un sondeo”, manifestó el actual mandatario a los periodistas junto a su mujer y su hija, al tiempo que hacía ondear una bandera polaca.

Por su parte, Trzaskowski dijo a sus seguidores que “el resultado probablemente nunca había sido tan ajustado en la historia de Polonia”. “Nunca sentimos tanto el poder que tiene nuestro voto”.

Una Polonia dividida.

El resultado será decisivo para el futuro del gobierno conservador nacionalista del partido Derecho y Justicia (PiS), al que sus rivales acusan de haber recortado libertades democráticas conquistadas hace tres décadas, cuando cayó el comunismo.

Según los expertos, el resultado del domingo podría ser tan ajustado que podría haber recursos ante los tribunales.

Duda, que prometió defender las ayudas sociales que puso en marcha el PiS, hizo una campaña, atacando los derechos de las personas LGTB y rechazando la idea de indemnizar a los judíos por los bienes expoliados por los nazis y durante el régimen comunista.

En caso de victoria, Trzaskowski promete derogar las polémicas reformas del sistema judicial que llevaron a Polonia a enfrentarse con el resto de la Unión Europea.

La victoria de Trzaskowski podría marcar el principio del fin de la influencia del PiS en la política polaca. Al contrario, la victoria de Duda reforzaría el poder de este partido.