Naciones Unidas, el sábado Rusia y China vetaron una resolución de la ONU que condena la violenta represión en contra de los manifestantes antigubernamentales en Siria, lo que anula de manera significativa los esfuerzos por aislar al gobierno del presidente Bashar al-Assad mientras se intensifican las manifestaciones luego de un año.

El veto fue un duro golpe a los intentos de EU y sus socios europeos de unirse a un plan de la Liga Árabe en el que se demanda que Assad ceda el poder y dé paso a un gobierno de unidad elegido democráticamente. La votación se produjo tras semanas de negociaciones en las que los diplomáticos diluyeron significativamente las consecuencias de dicha resolución, en un intento de ganar más apoyo.

Estados Unidos está disgustado por los vetos rusos y chinos, expuso Susan E. Rice, embajadora de EU ante la ONU, después de la votación. Un par de miembros de este consejo permanecen firmes en su voluntad de vender a la gente de Siria y proteger a un tirano cobarde , abundó.

Vitaly I. Churkin, enviado de Rusia en la ONU, respondió que Estados Unidos y sus socios habían saboteado las perspectivas para lograr un acuerdo al afirmar que habían promovido una estrategia dirigida a un cambio de régimen apoyado en la búsqueda de poder por parte de la oposición siria y en el fomento de métodos armados de lucha .

La ruptura dejó al proceso diplomático en desorden, con los delegados de la Liga Árabe prometiendo seguir adelante con su plan para una transición política en Siria, mientras que Rusia anunció que funcionarios viajarían el martes a Damasco, donde se reunirán con Assad y tratarían de impulsar un plan para reunir al gobierno sirio y la oposición para celebrar conversaciones directas.

Pero algunos expertos en Siria están preocupados de que ya es demasiado tarde para las soluciones diplomáticas. Las cosas se están saliendo tanto de control que no estoy seguro de que la resolución podría haber evitado las matanzas , expuso Andrew Tabler, un experto en Medio Oriente del Instituto Washington para la Política del Cercano Oriente.