El presidente Obama está en medio de una gira de campaña de tres días a través de Iowa, su visita más larga a un estado en lo que va de la carrera y un signo de la preocupación con la que su equipo ve a la entidad.

Tengo pesadillas con que el colegio electoral resulte en un 266 contra 266 y que Iowa lo decida. No es tan descabellado como pudiera llegar a parecer , comentó el veterano operador político demócrata en Iowa, Jerry Crawford.

Ésta es una gira por cinco ciudades sin precedentes. Dudo que esté aquí para visitar las montañas , añadió David Roederer, quien dirigió la operación George Bush en Iowa.

Iowa ha sido durante mucho tiempo un lugar de importancia práctica y simbólica para Obama. Fue en Iowa donde Obama pronunció quizá el mejor y más importante discurso de su candidatura del 2008 (en cena Jefferson-Jackson el 2007) y fue en Iowa donde la idea Obama se convirtió en realidad cuando ganó los caucus. Y fue Iowa el estado que visitó Obama poco después de declarar su plan para buscar la reelección esta primavera.

Sin embargo, el Iowa del 2012 no es el mismo de hace cuatro años cuando Obama ganó por 10 puntos y 140,000 votos sobre el senador por Arizona, John McCain.

Los republicanos de Iowa tuvieron un año excepcional en el 2010 al derrocar al Gobernador demócrata Chet Culver y al reelegir fácilmente al senador republicano Chuck Grassley.

Los republicanos se apresuraron a notar que han borrado la ventaja de 100,000 personas registradas que tenían los demócratas y que ahora llevan la ventaja en la lucha del registro, aunque sea por poco.

Encuestas en el estado afirman la competitividad de la contienda. En mayo, en promedio Obama tenía 45.3 contra 44.3% de Romney y una encuesta de NBC y los Maristas mostró la carrera empatada con 44% para cada uno.

A diferencia del 2008, cuando Obama logró una amplia victoria con 365 votos electorales, este noviembre la matemática es mucho menos ventajosa.

Eso significa que Iowa y sus seis votos electorales podrían marcar la diferencia para Obama entre ganar y perder un segundo mandato.