Beijing. China aseguró el día de ayer 20 de enero, que quiere cooperar con el Gobierno del presidente Joe Biden, al tiempo que anunció sanciones contra 28 estadounidenses, entre ellos el ex secretario de Estado, Mike Pompeo, por violar su "soberanía".

La medida es una señal del enojo de China, especialmente por la acusación que hizo Pompeo un día antes de dejar el cargo sobre el genocidio de los musulmanes uigures, una evaluación que Anthony Blinken, quien sucederá a Pompeo, dijo que compartía.

El Ministerio de Relaciones Exteriores chino anunció las sanciones en una declaración que apareció en su sitio web alrededor del momento en que Biden estaba prestando juramento.

"China ha decidido sancionar a 28 personas que han violado seriamente la soberanía de China", declaró el ministerio.

“En los últimos años, hombres políticos antichinos en Estados Unidos, por interés político egoísta y por sus prejuicios y su odio contra China (...) planificaron, promovieron y tomaron medidas alocadas”, sostuvo el comunicado.

“Esas acciones representaron graves ingerencias en los asuntos internos chinos, sabotearon los intereses de China, ofendieron al pueblo chino y perturbaron gravemente las relaciones sinoamericanas", se añadió en el texto.

Además de Pompeo, entre los otros funcionarios salientes y ex funcionarios del Gobierno de Donald Trump sancionados se encuentran el jefe de comercio Peter Navarro, los asesores de seguridad nacional Robert O'Brien y Bolton, el secretario de salud, Alex Azar, el subsecretario para Asuntos de Asia Oriental y el Pacífico, David Stilwell, la embajadora de la ONU, Kelly Craft, y el ex asesor presidencial Stephen Bannon.

China ha impuesto sanciones a legisladores de Estados Unidos en el último año, pero el hecho de que el día de la toma de posesión se dirigieran a tantos exfuncionarios y funcionarios salientes fue una expresión inusual de desdén.

"Todos ellos así como las empresas e instituciones asociadas no pueden hacer negocios legalmente con China", advirtió la cancillería.

China desmiente genocidio de los uigures

China ha rechazado repetidamente las acusaciones de abuso en la región occidental de Xinjiang, donde un panel de Naciones Unidas ha dicho que al menos 1 millón de uigures y otros musulmanes han sido detenidos en campos.

Asimismo, calificó de "mentiras absurdas y descaradas" las acusaciones del ex secretario Pompeo.

La portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino Hua Chunying acusó además a Pompeo de fabricar hipótesis "sensacionalistas falsas".

La cuestión uigur es uno de los muchos puntos de fricción entre Pekín y Washington junto a la pandemia de Covid-19, Hong Kong y Taiwán. Un enfrentamiento al que Mike Pompeo dio aires de nueva Guerra Fría.

Según expertos extranjeros, más de un millón de uigures están o han estado detenidos en campos de reeducación política de Xinjiang, región colocada bajo estrecha vigilancia policial.

Pekín afirma que se trata de centros de formación profesional destinados a brindarles un empleo y a alejarlos del extremismo.