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Organizaciones de derechos humanos acusan a FIFA de silenciar voces críticas tras salida de Lamour
La última salida de un alto cargo de la FIFA suscitó el martes duras críticas por parte de organizaciones de derechos humanos y sindicales, y los activistas señalaron que la marcha de Kevin Lamour suscita nuevas preocupaciones sobre la gobernanza y la disidencia en el seno del organismo rector del fútbol mundial.

La última salida de un alto cargo de la FIFA suscitó este martes duras críticas por parte de organizaciones de derechos humanos y sindicales, y los activistas señalaron que la marcha de Kevin Lamour suscita nuevas preocupaciones sobre la gobernanza y la disidencia en el seno del organismo rector del fútbol mundial.
La FIFA anunció el lunes que el director de operaciones, Lamour, había abandonado la organización, semanas después de que criticara públicamente el plan del presidente Gianni Infantino de vender una participación en los derechos comerciales del Mundial y otros torneos.
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Lamour se incorporó al equipo directivo de la FIFA en noviembre de 2024, tras haber formado parte del círculo más cercano que apoyó la campaña para la elección de Infantino como presidente de la FIFA en 2016.
Minky Worden, directora de iniciativas globales de Human Rights Watch, declaró a Reuters que la FIFA "necesita más denunciantes como Kevin Lamour".
Según indicó, la FIFA tiene "un largo historial de incumplimientos de sus propias normas en materia de derechos humanos", y citó la adjudicación del Mundial de 2034 a Arabia Saudita, que describió como un proceso que implicó "una fingida diligencia debida".
Asimismo, afirmó que Lamour y su equipo realizaron "esfuerzos de buena fe" para reunirse con defensores de los derechos humanos y supervivientes de abusos, evaluar los riesgos en las operaciones de la FIFA e intentar remediar algunos de los abusos contra los derechos humanos causados por la entidad o sus socios gubernamentales.
"La FIFA necesita más —y no menos— altos cargos dispuestos a asumir la responsabilidad y a rendir cuentas por sus deficientes sistemas de gobernanza, que conducen a catástrofes en materia de derechos humanos", afirmó Worden.
Reuters se puso en contacto con la FIFA para recabar sus comentarios.
"Estructura organizativa tóxica"
Andrea Florence, directora ejecutiva de Sport & Rights Alliance, describió la salida de Lamour en declaraciones a Reuters como "una señal más de que la estructura organizativa tóxica de la FIFA necesita una reforma profunda".
Florence señaló que Lamour había desempeñado un papel clave en varios avances en materia de derechos humanos en la FIFA, entre ellos el reconocimiento oficial de la selección femenina de Afganistán y la defensa pública del periodista deportivo Christophe Gleizes, encarcelado de forma injusta.
"Kevin ha sido exactamente el tipo de líder valiente, íntegro y responsable que tanto se necesita en la gobernanza del deporte", afirmó Florence, añadiendo que la declaración de Lamour sobre la propuesta "FIFA Forward Enterprise" puso "de manifiesto su compromiso con la transparencia y la integridad".
"Su marcha envía un mensaje escalofriante a toda la FIFA: no solo hay que obedecer y guardar silencio, sino que tampoco se tolerará ninguna disidencia", comentó.
Ambet Yuson, secretario general de la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (BWI), declaró a Reuters que Lamour fue "un socio constructivo" en materia de derechos de los trabajadores.
"Desempeñó un papel clave en la firma del primer acuerdo de la historia entre BWI Global Union y la FIFA para promover los derechos de los trabajadores en los torneos de la FIFA", señaló.
"Su destitución es un recordatorio más de que la crisis de gobernanza que azota a la FIFA amenaza con socavar la protección de los derechos humanos en el corazón del fútbol mundial", afirmó.

