Managua. Una misión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) realizó una visita sorpresa a la cárcel de máxima seguridad El Chipote, en Managua, para conocer la situación de los nicaragüenses detenidos en el marco de las protestas.

La visita “simplemente es para observar la situación de derechos humanos de las personas que están en la cárcel”, explicó a periodistas Fiorella Melzi, miembro del equipo de la CIDH que llegó el domingo al país.

La comitiva, integrada también por Álvaro Botero, pasó más de una hora esperando que las autoridades carcelarias les permitieran ingresar a El Chipote, en cuyas afueras decenas de madres exigen desde hace días la liberación de sus hijos.

“Por lo general, las visitas de monitoreo no se informan con anticipación (...) estamos esperado poder entrar”, indicó Botero, quien dijo que desean conocer las condiciones de los detenidos, si son bien tratados y si les están respetando su derecho al debido proceso.

Un informe de la CIDH, presentado el 22 de junio ante el Consejo Permanente de la OEA en Washington, advirtió de la existencia en Nicaragua de “un patrón de detenciones arbitrarias” en perjuicio de jóvenes en el contexto de las protestas.

Gays y católicos, unidos contra Ortega

Opositores nicaragüenses incluidos los gay con banderas multicolores en la calle y católicos dentro de las iglesias exigieron este jueves la renuncia del presidente Daniel Ortega.

“En esta dictadura también nos hemos sentido sin derechos. Somos parte de esta nueva revolución. Ortega tiene que irse”, dijo Dámaso Vargas, transgénero de 25 años, que dijo vestir de negro por “los asesinados”.