Quito. El candidato oficialista de izquierda Lenín Moreno encabezaba, según el Consejo Nacional Electoral (CNE), la elección presidencial celebrada este domingo en Ecuador, crucial para la izquierda latinoamericana.

El exvicepresidente Moreno, quien aspira a suceder al mandatario saliente Rafael Correa, tenía el 38.76% de los votos con el 76.5% escrutado (al cierre de la edición), mientras que el exbanquero de derecha y opositor Guillermo Lasso consiguió el 28.67%. La diferencia es menor a los 10 puntos porcentuales por lo que habrá segunda vuelta en abril.

El conteo oficial sufrió un parón con el 60.8% de los votos escrutados. El sistema del CNE se cayó.

Para ganar en primera vuelta, Moreno requiere 40% de los votos válidos y una diferencia de 10 puntos sobre el segundo.

Tras conocer los sondeos, Lenín Moreno festejó ante los simpatizantes del movimiento Alianza País (AP) en conocido hotel del norte de Quito.

Hemos ganado las elecciones en justa ley (...). Más tarde estaré pendiente de los resultados definitivos que dé el Consejo Nacional Electoral , exclamó Moreno entre aplausos.

Simultáneamente, en el Hotel Hilton de Guayaquil (suroeste), capital económica del país, el conservador Lasso gritó eufórico: Hay segunda vuelta .

Lasso criticó al gobierno de Correa debido. Estimó en 350,000 empleos perdidos durante 2016. Invitó a todos los opositores de Correa a votar por él en la segunda vuelta, no solo para asegurar elecciones sino para ganar la estabilidad en Ecuador (...) ¡Vamos juntos por el cambio!, dijo eufórico Lasso.

Cinthya Viteri, quien logró el tercer sitio con el 16.22% de los votos, ofreció públicamente su apoyo a Lasso durante la segunda vuelta aunque comentó que no formará parte de un hipotético gobierno de Lasso.

El candidato oficial Lenin Moreno salió a dar sus primeras declaraciones hacia las 21.50 horas de Quito (20.50 de México). Comentó : Tengo mucha fe de que vamos a rebasar el 40% de los votos . Moreno reveló que le pareció muy raro que justo cuando los resultados estaban llegando de la provincia de Manabí, se cayó el sistema .

Lenín Moreno terminó su discurso cantando letras de Joan Manuel Serrat como Palabras de amor y Cantares, una pieza de Antonio Machado.

Una elección diferente

Pero la ausencia de Correa, un carismático y polémico economista que desde el 2007 ha liderado el periodo más estable de la historia reciente ecuatoriana y una golpeada economía tras el fin de la bonanza petrolera, que le sirvió para modernizar el país y elevar sus índices de desarrollo, dejaron al correísmo desgastado.

El politólogo Simón Pachano, profesor de Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, advierte que los resultados de una segunda vuelta en las elecciones ecuatorianas han sido sorprendentes.

Ecuador es el país donde más veces se ha producido reversión del resultado de primera vuelta , explica a la AFP.

La oposición, en cambio, vio una posibilidad de atizar el descontento de las clases medias y bajas, que hablan de derroche y mala gestión.

Moreno, cuyo estilo conciliador contrasta con el temperamental Correa, representa el continuismo de un sistema que combina un disparado gasto social con altos impuestos y elevado endeudamiento.

Llegue quien llegue a la presidencia, se convertirá en el sepulturero del Socialismo del siglo XXI (como suele denominarse el gobierno de Correa), porque ya no es viable con esta realidad económica. Tendrá que hacer ajustes , explica el Alberto Acosta-Burneo, consultor del Grupo Spurrier.