Mucho se ha hablado en las últimas 96 horas de la decisión del presidente Obama de detener la deportación de jóvenes indocumentados y su impacto en las elecciones del 2012.

Y si bien el impacto político a corto plazo de cómo el anuncio podría afectar la fuerza de Obama entre los votantes hispanos es significativo, palidece en comparación al efecto político a largo plazo si los hispanos se convierten en un bloque de votantes sólidamente demócrata, en la misma forma en que los afroamericanos lo hicieron.

Desde 1992, los republicanos han perdido terreno con los votantes negros y asiático-americanos, mientras que se han mantenido en gran medida estables (quizás no tanto) con los hispanos. Las únicas ganancias que han logrado han sido sólo con los votantes blancos.

El problema para los republicanos es que el voto de los blancos sigue disminuyendo como porcentaje del electorado en general.

En 1992, 87% del electorado era blanco, de acuerdo con las encuestas de salida. Dieciséis años más tarde, los blancos sólo constituían 74% de todos los votantes. (El número de votantes blancos como un porcentaje del electorado general ha disminuido en cada una de las cuatro elecciones desde 1992.)

Durante ese mismo periodo de tiempo, los votantes hispanos se han cuadruplicado como porcentaje del electorado general, fueron de 2% en 1992 a 9% en el 2008.

Lo que todo esto significa es que, mientras que el electorado se ha vuelto cada vez más diverso, los votantes republicanos siguen siendo en gran medida blancos.

La matemática es fácil. Los afroamericanos y asiático-americanos -con base en sus patrones anteriores de votación- parecen ser comunidades sólidamente demócratas. (A pesar de los esfuerzos agresivos por parte del expresidente del Comité Nacional Republicano, Ken Mehlman, a mediados de la década del 2000 para cortejar a los votantes negros, hay poca evidencia de que incluso una pequeña parte de los afroamericanos podría estar disponible).

Los hispanos no sólo son el bloque de más rápido crecimiento del electorado, sino que también son el único que ha mostrado disposición a votar por los republicanos en los últimos años. (El Presidente George W. Bush ganó 44% del voto hispano en el 2004, de acuerdo con las encuestas de salida que algunos han disputado).