Minsk, Bielorrusia. Manifestantes formaron cadenas humanas y marcharon el día de ayer 12 de agosto, por las calles de Bielorrusia cargando flores enfadados por la represión del presidente Alexander Lukashenko, que ha llevado a la Unión Europea a considerar nuevas sanciones contra Minsk.

También las autoridades bielorrusas confirmaron la muerte de un hombre de 25 años detenido durante las protestas del pasado domingo, lo que representa la segunda muerte por la brutal represión de las manifestaciones.

Las fuerzas de seguridad se han enfrentado con manifestantes durante tres noches consecutivas después de que Lukashenko, en el poder desde hace 26 años, se adjudicara una victoria aplastante en la reelección en una votación el domingo que sus oponentes dicen que fue manipulada. La policía ha detenido a unas 6,000 personas.

Las fuerzas de seguridad aseguraron haber sido atacadas en la ciudad de Brest el martes por “un grupo de personas” con barras de metal y que debió “disparar con armas de fuego”, tras lo que uno de los manifestantes resultó herido. El Ministerio del Interior bielorruso confirmó que otros 51 manifestantes y 14 policías resultaron heridos en enfrentamientos del martes.

Lituania, Polonia y Letonia se ofrecieron conjuntamente para mediar entre Lukashenko y los manifestantes, y amenazaron con imponer sanciones a nivel europeo o nacional si se rechazaba la oferta.

Mujeres vestidas de blanco formaron una cadena humana frente a un mercado de alimentos cubierto en la capital, Minsk, sosteniendo flores en el aire y coreando consignas, mientras que una multitud también se reunió afuera de una prisión donde se mantenía a los manifestantes.

Por su parte, la alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, condenó  la represión de las manifestaciones y reclamó la liberación de los detenidos.