Santiago de Chile. En su XII reunión, el Grupo de Lima pidió a la comunidad internacional que siga imponiendo sanciones al gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro. Al mismo tiempo, llamó a China, Cuba, Rusia y Turquía a respaldar el proceso de transición en la nación sudamericana, tras considerar que el apoyo que brindan a Maduro tiene un impacto negativo en la región.

En la declaración firmada por 11 países miembro, también se exhortó al secretario general de Naciones Unidas, a la Asamblea General y al Consejo de Seguridad a tomar acciones para evitar el progresivo deterioro de la paz y la seguridad y a brindar urgente asistencia humanitaria a la población de migrantes procedentes de Venezuela. Un representante del jefe parlamentario opositor, Juan Guaidó, reconocido por 50 países como presidente encargado de Venezuela, también suscribió el texto.

Asimismo, rechazaron cualquier amenaza o curso de acción que implique una intervención militar en Venezuela, condenando la injerencia extranjera en ese país, y demandaron el retiro inmediato de los servicios de inteligencia, seguridad y fuerzas militares que se han desplegado en ese país sin amparo en la Constitución venezolana, en referencia a la presencia rusa.

La reunión de Santiago tenía además como fin “hacer todo lo posible para que ingrese la ayuda humanitaria” a Venezuela, afectada por frecuentes apagones, cortes de agua y escasez de productos de todo tipo, dijo el presidente chileno Sebastián Piñera.

“También se buscaba ampliar el Grupo de Lima y buscar más coordinación y más unidad con lo que hace el Grupo de Contacto Internacional sobre Venezuela”, agregó el mandatario.

En calidad de observadores, a la cita acudieron un representante de Ecuador y uno de la Unión Europea, ambos integrantes del GCI, del cual también forman parte Uruguay, Costa Rica y Bolivia.

Canadá aplica sanciones

Horas antes de que se divulgase la declaración de 17 puntos, el gobierno de Canadá anunció una cuarta ronda de sanciones contra funcionarios de Venezuela, incluido su canciller Jorge Arreaza, una decisión que Caracas repudió.

“Las 43 personas a las que apuntan las nuevas medidas, que incluyen congelaciones de activos y prohibiciones de transacciones, son responsables del deterioro de la situación en Venezuela”, detalló en un comunicado la ministra de Relaciones Exteriores, Chrystia Freeland.

Con estos 43 sancionados, suman 113 los funcionarios del gobierno de Venezuela objetos de medidas punitivas de Canadá desde el 2017, entre los que están el propio Maduro y su esposa Cilia Flores, así como el ministro de Defensa, Vladimir Padrino.