Washington.- Un marroquí de 29 años sospechoso de haber querido realizar un atentado suicida contra el Congreso estadounidense, con una bomba que él creía esta lista para explotar, fue detenido el viernes en Washington en el marco de una investigación antiterrorista del FBI.

El marroquí Amine El Khalifi, que vivía ilegalmente en Estados Unidos, tenía un arma automática y portaba ropa conteniendo explosivos que él pensaba estaban activos. Sin embargo, "los explosivos que supuestamente quería utilizar (...) habían sido vueltos inutilizables por las fuerzas del orden y no representaron un peligro para la población", dijo una portavoz del FBI.

"Este arresto es el resultado de una operación encubierta durante la cual el sospechoso era vigilado de cerca por las fuerzas del orden", agregó.

El marroquí, habitante de Alexandria, Virginia del este, en las afueras de Washington, fue detenido en un estacionamiento cerca del Capitolio, sede del Congreso, donde "tenía la intención de matar gente y hacer explotar la bomba", dijo el departamento de Justicia estadounidense en un comunicado.

Según la Casa Blanca, el presidente Barack Obama había sido informado del proyecto de arrestar a esta persona.

Unas horas después de su arresto, El Khalifi fue acusado de "intento de utilizar un arma de destrucción masiva contra la propiedad de Estados Unidos". Por ello, se arriesga a recibir cadena perpetua.

"Amine El Khalifi buscaba hacerse explotar en el edificio del Capitolio", dijo el fiscal federal Neil MacBride, que lo inculpó. "Creía que trabajaba con Al-Qaida y había planeado él mismo el proyecto, los blancos y los métodos", agregó.

El agente del FBI que le vigilaba le había entregado explosivos desactivados así como una pistola, y después lo siguió en la capital estadounidense hasta su detención alrededor de las 12:00 hora local (17:00 horas GMT).

El cuerpo de policía encargado de la seguridad en el Capitolio aseguró que fue estrechamente implicado en la operación desde el principio y que "en ningún momento el público o la comunidad del Congreso estuvo en peligro".

Las autoridades declinaron proporcionar más detalles sobre la operación.

MIF