El mundo observa estas elecciones como el barómetro político de lo que se avecina en el continente después de la sorpresa del Brexit y Donald Trump. Una victoria de Wilders daría alas al resto de populistas de ultraderecha en Europa, pero su derrota, es lo que auguran los sondeos de los últimos días, podría marcar un punto de inflexión que anclaría a Holanda en el centro de la escena política, como muchos votantes esperan y, a escala europea, permitiría afrontar con mayor tranquilidad las próximas elecciones en Francia, Alemania e Italia.

Los principales representantes de los partidos políticos holandeses que se disputan 150 escaños del Parlamento tuvieron la última oportunidad para convencer a los ciudadanos durante un debate televisado.

Fue el actual primer ministro, Mark Rutte, quien pulió su perfil político al recordar que los flujos migratorios desde Siria disminuyeron en el país gracias al acuerdo logrado por la Unión Europea con Turquía.

El famoso ultraderechista y líder del Partido por la Libertad (PVV), Geert Wilders, sostuvo un encontronazo sobre el tema de integración cultural con el representante del Partido Laborista, Lodewijk Asscher. Wilders lo tildó de suave y romántico del Woodstock , cuando se desempeñó como ministro de Trabajo en el 2012. Sobre el lema del partido de Asscher: Los Países Bajos somos todos , Wilders le dijo que si todo va bien en nuestro país, para qué utilizar ese tipo de propaganda . Para Wilders el país está roto.

Asscher recordó al político ultraderechista que se la pasa tuiteando todo el tiempo y que, por ende, no conoce todo lo que sucede en el país.

De caza por los indecisos

Un día antes de unos comicios que podrían modificar por completo el paisaje político de Holanda, 60% de los 12.9 millones de electores potenciales todavía no sabía si votarán ni a favor de quién.

Es tan volátil que aún pueden pasar muchas cosas , explica Monika Sie Dhian HO, directora de un centro de reflexión en La Haya, el Instituto Clingendael.

Según el último sondeo publicado el lunes por la web Peilingwijzer, el Partido Popular por la Libertad y la Democracia, del primer ministro Mark Rutte es el favorito con 17% de las intenciones de voto. Un resultado que le daría entre 24 y 28 escaños de los 150 de la Cámara Baja del parlamento, lejos de los 40 que tiene actualmente.

Candidato a un tercer mandato al frente de Holanda, Rutte asegura que lucha para evitar despertarse el 16 de marzo en un país en el que (el ultraderechista) Geert Wilders sea la principal fuerza política .

El Partido de la Libertad de Wilders, conocida por su retórica anti-Islam en un país con 5% de musulmanes, perdió un poco de terreno en las últimas semanas, pero podría lograr entre 20 y 24 escaños con 14% de las intenciones de voto.

Si quieren que Holanda vuelva a ser nuestra, entonces echen a ese hombre (Rutte) y pónganme en la Torentje ( la oficina del primer ministro), espetó Geert Wilders durante el debate que sostuvo el lunes en el único cara a cara con el actual primer ministro.

Wilders prometió cerrar las fronteras a los inmigrantes musulmanes, prohibir la venta del Corán y acabar con las mezquitas, aunque esos cambios vayan en contra de la constitución y de numerosas leyes locales.

Aunque el PVV se convierta en el partido más votado, lo cual es poco probable según los analistas, el controvertido diputado tiene escasas posibilidades de entrar en el gobierno porque la mayoría de los partidos han prometido no colaborar con él.

Dada la actual fragmentación política, el próximo gobierno podría ser una coalición de cuatro o cinco partidos.

La cuenta atrás antes de las elecciones coincide con una crisis diplomática entre La Haya y Ankara, después de que las autoridades holandesas vetaran la participación de ministros turcos en mítines a favor del presidente Recep Tayyip Erdogan en Rotterdam.

Wilders no es Trump, pero...

A diferencia de Trump, Wilders no es ninguna novedad. Lleva 20 años en política, primero en las filas liberales y desde el 2006 con su propio partido. Creo que el efecto Wilders se está evaporando, por eso los demás partidos ahora tienen más votos. Mi expectativa es que el centro gane en estas elecciones , afirma Kasper, un estudiante de Econometría de 23 años. Los holandeses seguimos siendo bastante liberales y progresistas. No creo que Wilders tenga muchos votos entre los estudiantes, ya se vio en el debate del lunes, comenta en el campus de la Universidad Erasmus, en donde Rutte y Wilders celebraron su único cara a cara.

El discurso de Wilders, que hasta hace dos semanas lideraba las encuestas de intención de voto, ha cautivado a cientos de miles de holandeses. Jóvenes que no sienten los beneficios de la buena marcha de la economía y gente mayor, nostálgicos como Mary Van De Watering, que no encuentran su lugar en la sociedad multicultural en que se ha convertido su país. Siempre he votado a Geertje , explica utilizando el diminutivo de Geert para referirse a Wilders. La masiva llegada de emigrantes y musulmanes a su barrio y la suciedad de las calles son señales inequívocas de la decadencia del país, cuenta. Esto ya no es Holanda; no tengo vecinos holandeses ni nadie que hable neerlandés. Todos los holandeses se han ido, ojalá yo también lo hubiera hecho antes , se lamenta esta antigua empleada de unos grandes almacenes de 79 años.

Las reflexiones de los seguidores de Wilders se parecen a las expresiones de quienes votaron por Trump.

Después del Brexit y el ascenso de Trump muchos temen que llegue el Nexit (Holanda); sin embargo la mayoría de los holandeses no desean salir de la Unión Europea (54%). Por lo pronto, y como advirtió Mark Rutte, las de hoy son los cuartos de final contra el populismo. Francia, las semifinales, y la final en Alemania.