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Geopolítica

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El tablero estratégico en el Medio Oriente, escenario de sorpresas

El tribalismo y la globalización ponen en jaque el modelo del Estado Liberal Democrático y el Medio Oriente es un escenario que cada día ofrece sorpresas.

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El resurgimiento de la tribu, de los lazos y emociones que se asocian a viejas identidades y religiones están sustituyendo a todo lo que se les interpone a su paso. Paralelamente, se han globalizado los mercados, el empleo, el crimen, el narcotráfico, las enfermedades, el terrorismo. Pero no hemos globalizado a la sociedad civil, ni a las instituciones democráticas, ni al Estado de Derecho.

En el Medio Oriente hay una guerra regional con muchos participantes y con la mano visible de las superpotencias que le da contenido mundial. Es un escenario que cada día ofrece sorpresas, como por ejemplo los ataques aéreos de los Emiratos Árabes Unidos y Egipto en Libia contra milicias islamistas. Significa que se pueden agudizar los enfrentamientos entre países musulmanes. Tienen la oposición de los gobiernos de Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido que consideran que exacerban las divisiones actuales.

La globalización propicia la descarnada economía de la ganancia. Ni la esfera tribal ni la esfera de la circulación de mercancías, es decir ni el clan ni el mall ofrecen un espacio público adecuado para la clase de comunidad democrática que le puede proporcionar a los ciudadanos identidad e inclusión , dice el profesor Benjamin Barber de la Universidad de Rudgers.

Los eventos diarios aumentan la peligrosidad de la región. Por ello urge un gran acuerdo geopolítico: la negociación de una paz regional con deberes y obligaciones entre los poderes que están atizando el fuego.

Alianza natural por identidad

Irán apoya con dinero a Hamas, que gobierna Gaza y es enemigo de Israel. Hamas es considerado por Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, Canadá, Australia e Israel como una organización terrorista.

Irán, enemigo de Estados Unidos, se convirtió paradójicamente en un aliado muy importante de Irak, por las mayorías chiítas en ambos países. El gobierno de Irak excluyó a las minorías sunís fraccionando de hecho al país. Pero, además, sufrió una grave regresión.

Antes de la invasión estadounidense de 2003 a Irak y de las sanciones económicas previas, Irak era el país con la escolaridad más elevada del mundo árabe, que se acabó con el proceso de islamización y empobrecimiento.

Dice Shlomo Ben Ami, ex ministro de Relaciones Exteriores de Israel, en relación a las invasiones estadounidenses realizadas en el mundo árabe: ¿Cómo pudo Estados Unidos imaginar que podía exportar la democracia en las alas de sus aviones F-16?

Islamistas, kurdos y chiítas

El nuevo gobierno iraquí, impuesto por Estados Unidos, al igual que el anterior, tiene el mandato de hacer frente a la división violenta del país: en el norte los sunís del Estado Islámico, en el centro el gobierno chiíta y en el noroeste los kurdos.

El Estado Islámico, de identidad suní, ha captado a los yihadistas sunís y los dispersos por el mundo. Ahora está en Siria ocupando una tercera parte del territorio y en Irak, en una extensa franja en el norte del país. Su fuerza rebelde y terrorista proviene de apoyos financieros que tienen su origen en Arabia Saudita y Qatar. El Estado Islámico pretende crear un califato, figura de poder político y religioso regional del siglo VII.

El Estado Islámico es una combinación de fanatismo religioso, pretensiones regresivas a etapas históricas premodernas, genocidio, intolerancia étnica y terrorismo. Es lo que Oriana Fallaci denominaba fascismo islámico a propósito de los talibanes que fueron más o menos lo mismo.

El Estado Islámico tiene el poder que le da acumular más de 2,000 millones de dólares por secuestros, robos de bancos y petróleo que venden en Siria e Irak y a los países vecinos.

Ahora hay una operación militar de los kurdos contra el Estado Islámico con el apoyo de Estados Unidos, que realizan bombardeos para contenerlos. Ya hay una coalición de países liderada por Estados Unidos que incluyen a Alemania, Albania, Canadá, Croacia, Dinamarca, Italia, Francia y Reino Unido para el suministro de armas y equipamiento a las fuerzas kurdas que combaten a los insurgentes del suní-yihadismo. También Irán rearma a los kurdos en el norte de Irak. Fue muy importante la declaración de hace unos días de Angela Merkel al comunicar la decisión de Alemania de apoyar a los kurdos que combaten el terrorismo. Dijo: Aceptamos el terror o luchamos contra la barbarie . Hay razones morales para detener el genocidio iraquí y también razones prácticas.

Al igual que Estados Unidos hizo alianza de facto con los ayatolas de Irán, puede suceder en Siria, en que el movimiento moderado en contra de Bachar el Asad está derrotado y sustituido por el yihadismo del Estado Islámico. Las fuerzas internacionales encabezadas por Estados Unidos pudieran hacer una alianza con el gobierno de El Asad, que la desea y que es el único que tiene un ejército para hacer frente al Estado Islámico. Significa que El Asad se reivindicaría gracias al terror del califato

Un arabesco adicional: Vladimir Putin apoya al gobierno sirio. Putin, que después de reconocer la auto fumigación de la URSS quiere estar en todas las batallas.

El extremismo suní puede acabar si ocurren acuerdos entre Teherán, Damasco y Washington, con sus consecuencias con los grandes aliados de Estados Unidos: Arabia Saudita y Qatar, que se oponen a cualquier forma de chiísmo. Arabia Saudita es la mayor economía de Medio Oriente, con un anacrónico régimen político y apenas tímidas señales de modernización.

Esto también tiene consecuencias en el conflicto israelí-palestino. Mientras Estados Unidos apoya a Israel, Egipto no permite que pasen palestinos por su frontera con Gaza. Ello en represalia a los Hermanos Musulmanes, una de las organizaciones más fuertes del Islam suní que apoya a Hamas. Éste tiene, además, el apoyo de Hezbola, grupo político militar que es un Estado dentro del Estado de Líbano. También es respaldado por Irán.

Es el conflicto israelí-palestino una acumulada tragedia de dolor. Y como lo ha dicho acertadamente el rey Abdullah de Jordania: Israel tiene derecho a gozar de la seguridad dentro de sus fronteras, pero igualmente los palestinos tienen derecho a contar con su propio Estado .

Emigración y desazón

La atmósfera de violencia lleva a considerar que al igual que los pueblos desplazados por el Estado Islámico en Siria y en Irak, en Gaza se vive emigraciones y desesperanza. Atrás quedo, irónicamente, la ilusión de hacer de Gaza algo así como un Hong Kong o un Ibiza, con aeropuerto y hoteles de lujo. Ahora es un paraje maldito y mano de obra barata para Israel. La censura internacional en contra de Israel ocurre también porque se aleja del liberalismo y se guarece en la extrema derecha dominada por extremismos políticos.

Para ponerle más leña al asador, no ayuda al contexto regional la regresión que se vive en algunos países. Después de la primavera árabe no llegó el Estado democrático sino el caos.

En perspectiva, hay una acumulación de crisis y conflictos en Ucrania, Irak, Siria, Gaza y Libia, todos vinculados a la posición ahora resistente de Estados Unidos de ser el policía del mundo y al juego geopolítico de los poderes regionales. Si se fomentara otro foco de infección política y de violencia en otra región, estaríamos en el camino hacia una catástrofe mundial. Ello significa urgencia para las potencias globales y regionales para hacer la tarea de seguridad colectiva.

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