Rafael Correa asumió la Presidencia del Ecuador hace exactamente 10 años el mes pasado. ¿Cómo recibió el país y cómo lo deja?

Las finanzas públicas a fines del 2006 mostraban cifras envidiables, mientras que ahora protagonizan una crisis fiscal. Entre el 2000 y 2006, la deuda pública se redujo de 76.7% del PIB a 28.8%, nivel de deuda que la llamada revolución incrementó hasta llegar a 41% del PIB a inicios del 2017. Esto según cifras del gobierno, las cuales no incluyen otras obligaciones que también constituyen deuda pública. El gasto público constituyó en promedio 23.7% del PIB entre el 2000-2006, promedio que casi se duplicó durante la última década, ubicándose en 40.4 por ciento.

La década ganada

Toda esta burbuja pública se infló con el objetivo de mejorar el desempeño económico y reducir la pobreza. Pero el crecimiento económico promedio, sin tanta parafernalia estatista, fue superior entre el 2000 y 2006 (4.2%) que durante la supuesta década ganada del 2007 al 2016 (3.3 por ciento). Incluso si consideramos los años finales de los 90 para comparar la década pre-revolución con ésta que acabamos de vivir (1997-2006 vs 2007-2016), vemos que el crecimiento económico ha sido prácticamente el mismo (3.2 vs 3.3 por ciento). Y antes de la revolución, la pobreza venía cayendo a un paso ligeramente superior que durante ésta.

Cabe destacar que estos logros se obtuvieron a pesar de haber recibido la mayor bonanza petrolera en la historia del país. Durante la primera bonanza petrolera entre 1973 y 1982, los ecuatorianos recibieron ajustando por inflación y población 203 dólares anuales por habitante. Durante la segunda, entre el 2007 y el 2014, recibimos 353 dólares per cápita al año. Esto es ¡73%! más que durante la bonanza setentera.

Mayoría minoritaria

Desde que la Revolución Ciudadana modificó las reglas del juego electoral en el 2008 con la Constitución de Montecristi (artículo 143), cambio reflejado en el Código de la Democracia, y adoptó una interpretación antojadiza de lo que constituye un voto válido , los votos nulos o blancos terminan favoreciendo a la mayoría minoritaria. La distorsión es tal que en Ecuador un candidato puede llegar a la Presidencia en primera vuelta con apenas un tercio o incluso menos del total de los votos. Esto no es una cuestión menor, precisamente por esto estamos en la incertidumbre actual de si habrá o no segunda vuelta electoral.

A pesar de una cancha inclinada a favor del oficialismo por esta y muchas otras razones, más de 60% de los electores rechazaron al candidato del gobierno.

Esto según los datos que hasta ahora ha reconocido el Consejo Nacional Electoral (CNE), llegando a escrutar casi 90% de los votos. Así también lo afirman los resultados de tres encuestas de salida independientes y los dos centros de cómputo de partidos de oposición.

¿El ocaso?

El gobierno, así como lo hizo anteriormente durante una década con una política económica populista, actúa como si pudiese desafiar la gravedad. Así como aquí en Ecuador también fracasó su modelo estatista, tampoco podrá evitar que, al igual que sucedió en otros países que padecieron el socialismo del siglo XXI (plataforma política del correísmo), las denuncias de corrupción debiliten todavía más su popularidad. Hasta ahora, habían podido derivar su legitimidad de las urnas para gobernar prácticamente sin limites a su poder. Independientemente del resultado de las elecciones, por ahora pareciera que eso se acabó.

Gabriela Calderón de Burgos es editora de elcato.org, investigadora del Cato Institute, y columnista del diario El Universo, de Ecuador.

Resultados caen por goteo

Quito. LA VICTORIA parcial del candidato oficialista Lenín Moreno aún no es suficiente para imponerse en primera vuelta al exbanquero Guillermo Lasso, cuyos seguidores protestaban el lunes frente al Consejo Electoral por supuestas irregularidades en las elecciones presidenciales de Ecuador.

Con 90.74% de los votos escrutados, Moreno obtenía una ventaja de 39.09%, seguido de Lasso, con 28.39 por ciento.

Para que un candidato gane en primera vuelta debe alcanzar más de 50% de los sufragios o al menos 40% y 10 puntos de ventaja sobre su más inmediato rival. En caso de no darse ese resultado habrá una segunda ronda el 2 de abril.

El presidente del Consejo Electoral, Juan Pablo Pozo, dijo que completar el escrutinio llevará entre tres y cinco días y garantizó la transparencia del proceso.

Lasso aseveró en rueda de prensa que ha denunciado a nivel nacional e internacional un intento de fraude electoral en Ecuador . Previamente había señalado: Huele mal eso, ¿cómo se van a demorar tres días por 12%?

En media hora ya tenía escrutado 12% , y advirtió que se busca meterle mano al proceso electoral .

Moreno, vicepresidente del mandatario Rafael Correa entre el 2006 y 2013, aseguró que vamos a rebasar 40%, pero, si eso no ocurriera, estamos listos para empezar la segunda vuelta . El miércoles darán a conocer resultados oficiales. (Con información de AP)