Washington. El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, aseguró que el gobierno de México no aceptará convertirse en tercer país seguro ante la ola migratoria centroamericana hacia Estados Unidos.

Asimismo, se pronunció porque se incentiven programas de desarrollo para ayudar a los países de Centroamérica para combatir los factores que los llevan a migrar, como son la pobreza y la inseguridad.

“No vamos aceptar ser tercer país seguro”, afirmó Ebrard a medios de comuncación tras finalizar su ponencia en la 49 Conferencia del Consejo de las Américas, celebrada en el Departamento de Estado de Estados Unidos, en Washington.

Respecto a la crisis en Venezuela, el canciller reiteró que una intervención militar en aquella nación “sería un grave error”.

“Tenemos una opinión diferente de la intervención militar, que sería un gran error, o la de que aquellos que esperan que el régimen vaya a ser derrotado a través de sanciones o esperar a que se divida al gobierno de Maduro”, destacó.

Precisó que México se apega al principio constitucional de no intervención y que la visión del país está bien definida pese a que sea diferente a la de otros países. Además, enfatizó que aunque el gobierno de Andrés Manuel López Obrador sea de izquierda no tiene nada que ver con el gobierno del mandatario Nicolás Maduro.

“Es mucho más sensato (...) organizar un diálogo, imperativo internacional para que ambas partes tengan que escucharse. Somos de izquierda, pero democrática y que respeta los derechos humanos”, aseveró.

Prioridades de México

Ante los participantes en la Conferenica del Consejo de las Américas. Ebrard detalló las prioridades del gobierno mexicano para los próximos años, que se enfocan en la lucha contra  la corrupción, reducir la pobreza y la desigualdad, crecimiento económico y seguridad. “Esos cuatro objetivos significan cambiar la visión de México que ha prevalecido en el país en las últimas cuatro décadas”, dijo.