Managua. Los dos máximos líderes del gremio empresarial de Nicaragua fueron detenidos el día de ayer, lo que aumenta a casi 40 la lista de opositores arrestados, a dos semanas de las elecciones en las que el presidente Daniel Ortega busca su cuarto mandato consecutivo, sin ningún rival de peso.

La Policía Nacional informó, en un comunicado, que detuvo al presidente y vicepresidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), Michael Healy y Álvaro Vargas, respectivamente, quienes "están siendo investigados por el delito de lavado de dinero, bienes y activos".

También están señalados de "realizar actos que menoscaban la independencia, la soberanía y la autodeterminación, incitar a la injerencia extranjera en los asuntos internos, pedir intervenciones militares, organizarse con financiamiento de potencias extranjeras para ejecutar actos de terrorismo", agregó.

"Estas acciones que violentan los derechos fundamentales establecidos en la Constitución Política de Nicaragua deben cesar a lo inmediato", reaccionó en Twitter el COSEP.

Con Healy y Vargas suman 39 los detenidos en los últimos cuatro meses, incluidos siete aspirantes presidenciales, dirigentes políticos, sociales, empresarios y periodistas. Son acusados de "traición a la patria", "terrorismo", "lavado de dinero" y otros.

Healy fue detenido poco después de acudir a las oficinas del Ministerio Público (fiscalía), adonde fue citado, según dijo a periodistas, para una "entrevista" que no se produjo y que le iba a ser reprogramada.

Miembros de la prensa que lo esperaban en las afueras de la fiscalía le preguntaron si temía ser arrestado, a lo que respondió que "necesariamente no". Pero al abordar su vehículo fue seguido en dos motos por agentes de la policía armados.

El sociólogo y economista, Oscar René Vargas, consideró que el gobierno no está dejando "oportunidad a una salida negociada" a la crisis que vive el país.

Exigen liberación de opositores

Healy, empresario del sector azucarero, y Vargas, ganadero, fueron miembros de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD), contraparte del gobierno en un diálogo fallido que buscaba una salida a la crisis política que lleva ya tres años.

Los arrestos de Healy y Vargas ocurren un día después de que el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), exigiera la "liberación inmediata" de los opositores detenidos, durante una sesión en Washington en la que se abordó la situación de Nicaragua.

Antes de estallar la crisis política en 2018, detonada por protestas contra una reforma social que derivó en pedir la renuncia a Ortega, los empresarios y el gobierno tenían una alianza denominada de "diálogo y consenso".