San José. El gobierno de Daniel Ortega se encuentra midiendo el pulso internacional. Ha sido crítico con Argentina, México y con la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El jueves, Ortega calificó como “abusiva publicación” el mensaje que el embajador mexicano en Nicaragua, Gustavo Cabrera, retuiteó del escritor Sergio Ramírez.

“La dictadura de la familia Ortega me ha acusado a través de su propia fiscalía, y ante sus propios jueces, de los mismos delitos de incitación al odio y la violencia, menoscabo de la integridad nacional”, escribió en su cuenta de Twitter Sergio Ramírez quien se encuentra en Costa Rica.

Enfurecido, Ortega calificó lo hecho por el embajador mexicano como un acto “injerencista”. A través de una carta firmada por la viceministra de Relaciones Exteriores, Arlette Marenco, y enviada a los medios, comentó: “Respondemos a su abusiva publicación de hoy, reiterando a usted formalmente, que, como usted bien sabe, nuestro Gobierno nunca se ha entrometido en los asuntos internos de México”.

El Gobierno de Ortega se refirió al tema de los derechos humanos en México: “Nunca hemos ignorado el principio de no injerencia o de no intervención. Nunca hemos denunciado o comentado la violencia, crímenes y violaciones a los derechos humanos, que según organismos y personajes mediáticos, ocurren en México, todos los días”, anotó.

En la carta acusó al gobierno de López Obrador de estar vinculado con Estados Unidos: “Con el mensaje que usted ha difundido hoy en Nicaragua, usted y el Gobierno de México se colocan en una posición injerencista y entrometida, cumpliéndoles sumisa y fielmente a los yanquis, sirviéndoles en el rol que tristemente han venido ustedes asumiendo, de interventores permanentes en nuestros asuntos propios, por encargo del imperio”, continuó Marenco.

No deja de sorprender el nivel de agresividad de parte de Ortega por un simple retuit del embajador. La cancillería mexicana no ha respondido las agresiones insostenibles de Daniel Ortega.

Manifestación

Un grupo de exiliados nicaragüenses se manifestaron en Costa Rica el día de ayer, exigiendo desde el país vecino la libertad de Nicaragua.

La marcha, llamada Nicaragua en lucha por su libertad, inició a eso de las 10:15 de la mañana. Un día antes, también en San José, el opositor al régimen de Daniel Ortega, Joao Maldonado recibió cuatro disparos en el momento en que conducía su coche.

Maldonado viajaba en compañía de otro opositor, Antonio Escalante, tras el ataque, fue llevado a un hospital donde fue operado.

El gobierno de Ortega ha endurecido su postura en contra de la oposición con el objetivo de llegar sin competidores a las elecciones presidenciales el próximo mes de noviembre.

Su campaña contra la oposición alcanzó a su viejo camarada y vicepresidente, el escritor Sergio Ramírez.

Sobre las acusaciones que existen en su contra, entre otras, propagar odio, Ramírez comentó al diario El País: “El fiscal es un escribiente (...) Ortega decidió desmantelar el aparato electoral legítimo, que no tuviera estorbo para ganar las elecciones; tenía pánico a una campaña electoral”:

Nunca hemos denunciado o comentado la violencia, crímenes o violaciones a los derechos humanos que (...) ocurren en México”.

Arlette Marenco, viceministra de relaciones exteriores de Nicaragua.

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