Ciudad de México. Durante los últimos 10 años se ha incrementado el interés de migrantes centroamericanos por quedarse en México, en lugar de continuar su camino a Estados Unidos.

De acuerdo con Eduardo Torre Cantalapiedra, investigador del Colegio de la Frontera Norte, existe evidencia, producto de encuestas y otros estudios académicos, que señala que, cada vez más migrantes centroamericanos deciden quedarse en territorio mexicano.

Las razones son diversas: para trabajar, porque aquí encuentran medios para su subsistencia, porque tienen redes sociales en el país, porque se casan, porque tienen hijos o, simplemente, porque ya no quieren asumir los riesgos de estar en el camino hacia Estados Unidos, relató.

Según los resultados de la Encuesta sobre Migración en la Frontera Sur de México (Emif Sur), que realiza el Colegio de la Frontera Norte (Colef), entre 2013 y 2018, aumentó el porcentaje de migrantes procedentes de Guatemala, Honduras y El Salvador, que contestan que México es su destino final, aunque advirtió que en el caso de Guatemala se debe tener cuidado al hacerse un juicio sobre las cifras, al tratarse de un país vecino.

La proporción de migrantes de origen hondureño que declaró querer permanecer en México pasó de 2.1% a 20.8%, mientras que, en el caso de los procedentes de El Salvador, pasó de 12.8% a 27.8 por ciento. En el caso de guatemaltecos, pasó de 48.1% a 41.4%, aunque en 2017 era de 54.9 por ciento.

Ese fenómeno también se puede apreciar en el número de peticiones de refugio presentadas ante la Comisión de Ayuda a Refugiados (Comar), las cuales se han incrementado exponencialmente. De 2013 a 2019 aumentaron 4,746% las solicitudes de refugio de personas de esas tres naciones.

En 2013, ese organismo recibió 886 solicitudes de refugio de ciudadanos de Guatemala, Honduras y El Salvador y para 2019 el número se elevó a 42,943. 

“Quédate en México”

María Dolores París Pombo, investigadora del Colegio de la Frontera Norte, señaló que tan solo desde que se implementó el programa Migration Protection Protocols (MPP), mejor conocido como “Quédate en México”, han sido retornados a territorio mexicano más de 70,000 personas, principalmente centroamericanos.

Uno de los factores relevantes en el estado de cosas en la frontera es que, desde el 20 de marzo de 2020, prácticamente no se puede pedir asilo en Estados Unidos, indicó.

La académica llamó la atención en que hacía más de 30 años en que no se devolvía de Estados Unidos a México a personas que no fueran mexicanas.

Incluso, recalcó que la ley no lo permite. “No hay una sola figura en el marco legal para que una persona que no sea mexicana entre forzadamente a México”.

Eso lo aceptó el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador desde que el gobierno de Donald Trump impulsó la política del “Quédate en México”.

La profesora dijo que, con ello, lo que se ha ocasionado es que la frontera entre México y Estados Unidos se ha convertido en una puerta giratoria, donde los “coyotes” o traficantes de indocumentados están haciendo su “agosto”. Los polleros llegan a cobrar por un cruce hasta 9,000 dólares.

diego.badillo@eleconomista.mx