La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, dijo que Israel actuó con “moderación” en su mortífero enfrentamiento con los palestinos en la frontera con Gaza, en tanto el embajador de Kuwait pidió al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que brinde protección a los palestinos desarmados.

Después de un minuto de silencio por el medio centenar de palestinos muertos por las fuerzas israelíes en la jornada más mortífera desde la guerra del 2014, las diferencias entre los miembros del consejo no tardaron en aflorar.

Haley dijo que Israel enfrentaba a extremistas de Hamás que incitaban a la gente a arrojar objetos en llamas hacia Israel y a violar el muro.

“¿Quién de nosotros aceptaría esta clase de actividad en su frontera? Nadie”, dijo Haley. “Ningún país en este recinto actuaría con mayor moderación que Israel”.

Haley insistió en que la violencia no tenía nada que ver con la inauguración de una embajada estadounidense en la disputada ciudad de Jerusalén, ya que Hamás ha incitado a la violencia durante años.

El enviado de Kuwait acusó a Israel de violar el derecho internacional y que el consejo debía ofrecer protección a los palestinos desarmados.

“El pueblo palestino espera que las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad activen lo que esta organización ha asumido para lograr el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional”, dijo el embajador Mansour al Otaibi.

El día después

Numerosas personas heridas de bala atestaron el martes el principal hospital de Gaza y decenas aún esperan cirugía un día después de que soldados israelíes mataran a tiros a 59 palestinos.

El Hospital Shifa de la ciudad de Gaza recibió unas 500 personas el lunes, de las que más de 90% tenía heridas de bala, expresó el director del hospital, Ayman Sahbani. De esos heridos, 192 necesitaban cirugía; de éstos, 120 requerían cirugía ortopédica, agregó.

Para la media tarde del martes, los cirujanos sólo habían efectuado 40 operaciones ortopédicas y 80 pacientes aguardaban su turno.

En una habitación, Ibrahim Ruhmi descansaba en una cama con vendajes en ambas piernas. Había recibido un tiro en la pierna derecha, mientras que en la izquierda tenía heridas de metralla. Afuera del cuarto, su madre lloraba sentada en una silla en el pasillo y su hermana de 28 años la consolaba. “¡Su pierna se pudrirá!”, gritó a las enfermeras.