China dijo este miércoles que quiere cooperar con el Gobierno del presidente Joe Biden, al tiempo que anunció sanciones contra 28 estadounidenses, entre ellos al ex secretario de Estado Mike Pompeo, así como a Peter Navarro, John Bolton y Stephen Bannon.

La medida es una señal del enojo de China, especialmente por la acusación que hizo Pompeo un día antes de dejar el cargo sobre el genocidio de los musulmanes uigures, una evaluación que Anthony Blinken, quien sucederá a Pompeo, dijo que compartía.

El Ministerio de Relaciones Exteriores chino anunció las sanciones en una declaración que apareció en su sitio web alrededor del momento en que Biden estaba prestando juramento.

Pompeo y los sancionados habían "planeado, promovido y ejecutado una serie de locuras, interferido gravemente en los asuntos internos de China, socavado los intereses de China, ofendido al pueblo chino y perturbado gravemente las relaciones entre China y Estados Unidos", sostuvo el comunicado.

Entre los otros funcionarios salientes y ex funcionarios del Gobierno de Donald Trump sancionados se encontraban el jefe de comercio Navarro, los asesores de seguridad nacional Robert O'Brien y Bolton, el secretario de salud Alex Azar, la embajadora de la ONU Kelly Craft y el ex asesor presidencial Bannon.

China ha impuesto sanciones a legisladores de Estados Unidos en el último año, pero el hecho de que el día de la toma de posesión se dirigiera a tantos exfuncionarios y funcionarios salientes fue una expresión inusual de desdén.

China ha rechazado repetidamente las acusaciones de abuso en la región occidental de Xinjiang, donde un panel de Naciones Unidas ha dicho que al menos 1 millón de uigures y otros musulmanes han sido detenidos en campos.