Washington.- El presidente Barack Obama intentará que su homólogo mexicano Felipe Calderón se sienta el hombre del momento durante una cena de estado el miércoles en la Casa Blanca.

El mandatario estadounidense también tendrá el objetivo de que todos los que acudan a la fiesta traigan invitación en mano.

Y es que Obama y la primera dama Michelle Obama tuvieron algunos problemas en su primera cena de estado el pasado noviembre, en honor del primer ministro indio Manmohan Singh, cuando más de 300 invitados cenaron y bailaron en una carpa de la Casa Blanca.

Sólo después de que sonara la última canción, funcionarios del gobierno se enteraron de un vergonzoso error en la seguridad presidencial que permitió que un matrimonio se colara en la fiesta y le estrechara la mano a Obama a pesar de no tener invitación.

La cena del miércoles será también el debut oficial de la nueva secretaria social de la Casa Blanca, Julianna Smoot, quien accedió al puesto hace tan sólo dos meses.

La Casa Blanca anunció en marzo que Calderón y su esposa, Margarita Zavala, serían los invitados de honor. Sin embargo, la cena no presenta de momento el mismo ambiente de frenesí que se vivió con la primera, cuando todo el mundo quería saber cómo lidiaría el matrimonio Obama con esta elegante tradición de la Casa Blanca, quién estaría incluido en la lista de invitados o qué diseñador de moda sería el elegido para crear el vestido de la primera dama.

``La primera vez que se hace algo siempre atrae mucha atención'', dijo Anita McBride, secretaria general de la oficina de Michelle Obama.

Probablemente, la emoción ante la cena ha disminuido también debido a una serie de acontecimientos ocurridos desde que ésta fue anunciada: la aprobación de una reforma al sistema de salud del país, la firma de un nuevo tratado de armas nucleares con Rusia, una cumbre de seguridad nuclear en Washington a la que acudieron decenas de líderes extranjeros, el derrame de crudo en el Golfo de México, el intento de atentado con un coche-bomba en Nueva York o la visita del presidente afgano Hamid Karzai la semana pasada.

El entusiasmo ante la cena, sin embargo, aumentará a medida que el acto se acerca.

``Aún estamos recibiendo llamadas de gente que quiere ser invitada'', dijo la semana pasada Ricardo Alday, un portavoz de la embajada mexicana en Washington.

Al igual que la primera cena, la primera dama invitará a un chef a que cocine para 200 invitados: Rick Bayless, cuyo restaurante mexicano Topolobampo en Chicago es uno de los favoritos de los Obama. Bayless ha dicho que la pareja presidencial suele empezar sus comidas en el restaurante con sopa de tortilla y guacamole.

La última cena de estado en honor a México fue el 5 de septiembre del 2001, menos de una semana antes de los ataques terroristas en Nueva York y Washington.

La inmigración será uno de los temas principales cuando Obama y Calderón se reúnan el miércoles. El tema ha adquirido nueva importancia tras una controversial ley en Arizona que tiene como objetivo frenar la inmigración ilegal desde México.

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