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Burbujas saludables y ecológicas
Sodastream fue adquirida por PepsiCo por 3,200 millones de dólares, un gran precio para una empresa que recibió ataques políticos.

Foto: The Washington Post
PepsiCo está apostando fuerte por la historia de amor de los estadounidenses con el agua carbonatada.
El gigante de las bebidas adquirió al fabricante de gaseosas de Israel SodaStream por 3,200 millones de dólares, un gran beneficio para una compañía que fue durante años centro de ataques pro-palestinos que pedían el boicot a Israel, ya que su principal fábrica se encontraba en la colonia judía de Maalé Adumim, en territorio palestino ocupado.
PepsiCo anunció que adquiriría todas las acciones de SodaStream por 144 dólares la acción, una prima de 32% al precio promedio ponderado a 30 días.
Hace unas semanas, SodaStream reportó sus resultados más sobresalientes en la historia de la compañía: un incremento de 31% en sus ingresos respecto al año pasado (172 millones de dólares); un brinco de 89% en ganancias de operación equivalente a 32 millones de dólares; y un incremento de 82% en ganancias netas, 26 millones de dólares.
“Los estadounidenses han bebido agua mineral durante más de un siglo, pero hemos alcanzado un punto de inflexión”, dijo Barry Joseph, autor del libro Seltzertopia: The Extraordinary Story of an Ordinary Drink. “El agua gaseosa ya no es sólo una bebida; se ha convertido en una opción de estilo de vida”, argumenta.
La presidenta y directora general de PepsiCo, Indra Nooyi, dijo que las compañías son una “unión acertada” dado que el objetivo de ambas es reducir el desperdicio y limitar su impacto ambiental.
Las ventas de agua gasificada han crecido 42% en los últimos cinco años, según Beverage Marketing Corp. Mientras tanto, el consumo de refrescos de Estados Unidos está en su nivel más bajo en 31 años, según datos de la publicación comercial Beverage Digest.
Los gigantes de los refrescos están tomando nota: Coca-Cola pagó el año pasado 220 millones de dólares por Topo Chico, una marca de agua mineral con 120 años de historia y seguidores de culto. La inversión parece estar dando sus frutos: las ventas de Topo Chico aumentaron 30% en el primer trimestre de este año, incluso cuando las ventas totales de la compañía disminuyeron 16 por ciento.
“A los consumidores todavía les gustan las burbujas, quieren carbonatación, pero lo quieren en un producto más saludable”, dijo Gary Hemphill, director de Investigación de Beverage Marketing Corp a The Washington Post en el 2015.
SodaStream fabrica máquinas que permiten que la gente haga bebidas gaseosas en su casa y se ha posicionado como un proveedor de productos más sanos en contraste con las tradicionales bebidas azucaradas y gasificadas. El director general de SodaStream, Daniel Birnbaum, dijo que la acción con PepsiCo marca una “validación de nuestra misión para ofrecer soluciones más sanas, convenientes y amigables al medio ambiente a los consumidores del mundo”.
La empresa ha asentado su avance en agresivas campañas publicitarias. Contrató a la actriz Scarlett Johansson como imagen de su marca en un anuncio durante el Super Bowl, la gran final anual de futbol americano del 2014. El video fue parcialmente censurado por los organizadores del evento deportivo, ya que desafiaba la hegemonía de Coca-Cola y Pepsi, dos de los principales anunciantes.
Hace tres años, SodaStream cerró su fábrica en Cisjordania entre peticiones por boicots internacionales y, en su lugar, abrió una nueva fábrica en el desierto Néguev de Israel.