Ginebra. La Alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, advirtió sobre una “reducción del espacio democrático” en Brasil, en especial con ataques contra los defensores de la naturaleza y de los derechos humanos.

“Estos últimos meses, hemos observado (en Brasil) una reducción del espacio cívico y democrático, caracterizado por ataques contra los defensores de los derechos humanos, restricciones impuestas al trabajo de la sociedad civil”, declaró Bachelet en una rueda de prensa en Ginebra.

También señaló un “aumento” del número de personas que murieron a manos de policías en este país, dirigido por el presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro. “Esta violencia afecta de manera desproporcionada a los afrobrasileños y a las personas que viven en las favelas”.

La expresidenta chilena lamentó igualmente el “discurso público que legitima las ejecuciones sumarias” y la persistencia de cierta impunidad.

Denunció además la voluntad del gobierno brasileño de liberalizar la posesión de armas.

En lo que se refiere a los defensores de los derechos humanos, al menos ocho murieron en el país entre enero y junio, indicó, y precisó que la mayoría de estas muertes sucedió en litigios por propiedad.

Reacción del presidente

El mandatario brasileño rechazó las críticas de Bachelet descalificando su competencia como expresidenta y atacando a su padre, torturado por la dictadura de Augusto Pinochet.

Bolsonaro acusó en Twitter a Bachelet de “entrometerse en los asuntos internos y en la soberanía brasileña”. Bachelet “dice que Brasil pierde espacio democrático, [pero olvida que] si la gente de Pinochet no hubiera derrotado a la izquierda en 1973, y con ella a su padre, Chile sería hoy como Cuba”. Y remató con: “Cuando hay personas que no tienen nada que hacer, como la señora Michelle Bachelet, ocupan el sillón de los derechos humanos de la ONU”.