Cuatro miembros del grupo de protesta Pussy Riot que estuvieron encarcelados 15 días por irrumpir en el campo de juego durante la final del Mundial de fútbol Rusia 2018 fueron detenidos otra vez tras su liberación el lunes y siguen retenidos, informó su abogado.

Los miembros del grupo enfrentan cargos de organizar un evento público sin permiso previo, ofensa que conlleva una pena de cárcel de hasta 10 días o una multa de 30,000 rublos (unos 480 dólares), informaron agencias de noticias rusas.

Nikolai Vasilyev, el abogado del grupo, no pudo confirmar el martes qué cargos enfrentan sus clientes o cuándo se llevaría a cabo una audiencia judicial.

Los activistas interrumpieron brevemente la final del Mundial el 15 de julio, cuando corrieron al campo vestidos con uniformes de la policía.

Su intrusión en el terreno de juego en Moscú frente al presidente Vladimir Putin y otros funcionarios de alto rango marcó una inusual brecha de seguridad en el torneo.

El grupo dijo que el episodio buscaba promover la libertad de expresión y condenar las políticas de la FIFA.

Los cuatro involucrados —Veronika Nikulshina, Olga Pakhtusova, Olga Kurachyova y Pyotr Verzilov— fueron encarcelados por 15 días y se les prohibió participar en eventos deportivos durante tres años.

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