El agente del FBI Peter Strzok, criticado por políticos republicanos por la manera en la que se refirió en mensajes de texto al presidente Donald Trump cuando era candidato, rechazó las acusaciones en su contra sobre que usó sus opiniones políticas cuando estuvo al frente de la investigación inicial sobre la injerencia rusa en las elecciones del 2016 con el fin de afectar negativamente a la Casa Blanca.

“Déjenme aclararlo, inequívocamente y bajo juramento: ni una vez en mis 26 años de defensa de mi país mis opiniones personales han impactado en las acciones oficiales que ejecuté”, dijo claramente molesto Strzok al ser cuestionado por los congresistas de la Cámara de Representantes que lo interrogaron buscando determinar si la investigación del FBI ha estado políticamente motivada.

“Tenía el potencial para hacer descarrilar y posiblemente hacer perder al señor Trump”, dijo en otro tramo de la exaltada audiencia ante el Congreso que terminó entre gritos.

El agente de contrainteligencia está siendo interpelado porque en correos y mensajes de texto con una abogada de la agencia, quien en ese entonces era su novia, llegó a calificar de estúpido al entonces candidato republicano, aunque en otros mensajes también criticó a Hillary Clinton y al entonces presidente Barack Obama.

Sin embargo, en su intervención más contundente en el Congreso, el agente fue claro en torno a las razones por las cuales criticó y se refirió a Trump de la manera en que lo hizo.

Strzok dijo que sus críticas al ahora presidente se hicieron en el contexto de “los insultos de Trump a la familia inmigrante de un héroe de guerra muerto”, en su acto de cierre de campaña.

“En mi interpretación, basada en esa horrible y desagradable conducta (creí) que el pueblo estadounidense no elegiría a alguien de presidente con ese comportamiento”.

El agente también defendió la investigación del Rusiagate y a la agencia de inteligencia en la que trabaja:“Hay que entender el contexto en el que yo mandé esos mensajes de texto”, dijo para luego agregar: “Le puedo asegurar que en ningún momento estos textos sobre mis creencias personales interfirieron en cualquier decisión que haya tomado. Y algo más, esto no es sólo sobre mí, no tiene que creerme”, dijo al congresista republicano Trey Gowdy, quien fue uno de los que más intentó descalificar al agente del FBI.

El presidente del Comité Judicial, Bob Goodlatte, acusó a Strzok de desacato en el Congreso cuando se negó, siguiendo las instrucciones de abogados del FBI, a responder algunas preguntas sobre la investigación de la colusión con Rusia.

“Tengo el más alto respeto por el papel supervisor del Congreso, pero creo verdaderamente que la audiencia de hoy es sólo otra ganancia política para (el presidente de Rusia, Vladimir) Putin y otra meta ganada en la campaña de nuestros enemigos para destruir a Estados Unidos”, expresó.

El fiscal especial de la investigación de la trama rusa, Robert Mueller, sacó de la investigación a Strzok y algunos republicanos han mostrado su deseo de que debe nombrarse un segundo fiscal especial para supervisar el trabajo de Mueller.