Las iniciativas anunciadas por Estados Unidos para reducir el uso de armas son "un paso en la dirección justa", consideró hoy el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, pero advirtió que aún son insuficientes.

En un comentario editorial, el también director de la Radio Vaticana aseguró que, según diversas estimaciones, los estadunidenses poseen en la actualidad cerca de 300 millones de armas de fuego.

"Ninguno puede ilusionarse que baste limitar el número y el uso para impedir en el futuro tragedias horrendas como la de Newtown, que conmocionó la conciencia mundial y otras, sea de niños como de adultos. Y lo peor sería contentarse sólo con las palabras", dijo.

Lombardi reconoció que si bien las masacres han sido cometidas por personas desequilibradas y presas del odio, no existen dudas sobre los instrumentos con los cuales fueron perpetradas: las armas.

"Unos 47 líderes de varias confesiones y religiones han dirigido un llamado a los legisladores de Estados Unidos para limitar las armas de fuego que están haciendo pagar a la sociedad un precio inaceptable en términos de tragedia y de muertes insensatas. Estoy con ellos", añadió.

El portavoz advirtió que mientras la sociedad estadunidense se encuentra en ese debate, "de necesario crecimiento civil y moral", es necesario alargar la mirada para recordar que las armas son el instrumento principal para consumar amenazas, violencia y muerte.

Por ello urgió a repetir, sin cansarse jamás, los llamados en favor del desarme, para contrastar la producción, el comercio, el contrabando de las armas de todo tipo, "alimentados por indignos intereses económicos o de poder".

"Las armas son y seguirán siendo demasiadas. La paz nace del corazón, pero será más fácil alcanzarla si tenemos menos armas en la mano", apuntó.