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Finanzas Personales

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Los once pasos para poner tus finanzas en orden (Parte 2 de 4)

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Joan Lanzagorta | Patrimonio

Joan Lanzagorta

En esta segunda parte quiero hablar de un aspecto fundamental de las finanzas personales: tener claras nuestras prioridades en la vida. ¿Qué es lo más importante para ti? ¿Qué es lo que realmente valoras? ¿Qué deseas construir?

En mi experiencia son muy pocas las personas que tienen esa claridad y saben qué es lo que verdaderamente quieren lograr. Y de ellas, son aún menos quienes se atreven a intentarlo. Es una pena, porque así es imposible tener éxito.

En la primera parte hablamos de conocer nuestro punto de partida. El siguiente paso es entonces:

3. Saber a dónde quieres llegar.

 ¿Qué es más importante? ¿No tener que depender nunca de nadie más que de ti, incluso cuando seas viejito? ¿Te importa más la fiesta, las diversiones y los viajes? Ambas cosas son importantes, sin duda, porque hay que disfrutar el camino. Pero todo en equilibrio, como mencioné en la primera parte. Tienes que saber qué es lo que realmente quieres y hacer un plan.

Lamentablemente, mucha gente confunde deseos con prioridades. Por ejemplo: tener una casa de fin de semana, comprar un coche como el del vecino, que está padrísimo, entre muchos otros.

Los deseos pueden ser metas perfectamente válidas, o no. Depende de cada quien y de su situación financiera. Pero no son la prioridad. Entender la diferencia es fundamental.

4. Define tus metas.

 A lo largo de la vida uno tiene distintos objetivos. Una persona en edad universitaria tiene necesidades radicalmente distintas a las de una pareja joven que espera a su segundo hijo. Pero una meta, para que te sirva realmente, tiene que estar escrita con número y con fecha.

A lo mejor quieres juntar para un carro. Necesitas saber cuánto te va a costar (por ejemplo, 480,000 pesos) y en cuánto tiempo quieres lograrlo (por ejemplo, 24 meses). Entonces necesitarías ahorrar 20,000 pesos cada mes. ¿Puedes ahorrar esa cantidad? Depende de tus ingresos y del resto de tus necesidades. ¿Qué pasa si no puedes? Replanteas: o reduces la cantidad (buscas un carro más económico) o amplías el plazo.

El número y la fecha son sólo una parte de la meta. Necesitas también escribir qué vas a hacer exactamente y cuándo. Así pasas de la intención a la acción. Por ejemplo: "cada mes, el día que recibo mi sueldo, voy a separar 20,000 pesos para la meta del carro".

Ahora bien, no todos partimos del mismo lugar. Hay personas que quieren transformar sus finanzas personales y empezar a construir un patrimonio, pero están endeudadas. En ese caso, su primer objetivo debe ser salir de deudas de consumo. Las deudas comprometen nuestro ingreso y nos quitan capacidad de ahorro. Parte del dinero que recibimos ya no es nuestro: es para pagarlas. Pero esto será tema de la tercera parte.

5. Mejora tu cultura financiera.

 Los humanos somos el único animal que se tropieza dos veces con la misma piedra: incluso tres, cuatro o más veces. Recuerdo con cariño a un maestro de matemáticas en la secundaria que solía decir: "Equivocarse es un derecho humano. Lo que no se vale es abusar de ese derecho". Tenía mucha razón.

Contrario a lo que mucha gente piensa, los "ejecutivos" del banco o de la operadora de fondos saben lo mismo o menos que nosotros sobre finanzas. Eso también sucede con algunos agentes de seguros, aun cuando tienen que pasar un examen que los acredita para tal actividad. A todos ellos les interesa, sobre todo, vendernos sus productos porque eso es lo que les da de comer. En ese sentido, su "asesoría" está repleta de conflictos de interés.

Por eso es importante desarrollar nuestro propio criterio, y eso se logra ampliando nuestra educación financiera, nuestros conocimientos y nuestra cultura. Recordemos que una asesoría sólo es un consejo: la decisión la tomamos siempre nosotros. Ese criterio nos ayuda además a diferenciar a los "asesores" y encontrar a aquellos que realmente nos agregan valor (y que son indispensables).

En mi experiencia, la educación financiera se trata más de entender conceptos básicos y ponerlos en contexto que de aprender teorías. No necesitas ser un experto en teoría de portafolios para invertir de manera inteligente.

Ese conocimiento también nos ayuda a eliminar ciertos hábitos negativos y comportamientos financieros nocivos, y a cambiar paradigmas que tenemos en relación con el dinero y que nos llevan a adquirir deudas. Uno de ellos es el paradigma de comprar hoy y pagar después, tan arraigado en la cultura mexicana por la popularidad de los "meses sin intereses".

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Joan Lanzagorta

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia. Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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