El año pasado, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores incluyó por primera vez en su Reporte de Inclusión Financiera un capítulo dedicado al crowdfunding (también conocido como fondeo colectivo), donde explica seis tipos de plataformas: donativos, recompensas, regalías, bienes raíces, de capital y préstamos (peer to peer); estos tres últimos pueden ser una excelente opción para invertir su dinero. Sin embargo, antes de hacerlo debe conocer cómo funcionan estas plataformas y qué le pueden ofrecer.

Las plataformas de capital son aquellas en las cuales se puede invertir desde 100 pesos en diferentes proyectos, empresas y startups; las de bienes raíces son en las que se puede inyectar capital a proyectos de esta índole, pero con cantidades mayores a 25,000 pesos; mientras que en las plataformas de préstamo son los usuarios quienes fondean un crédito a partir cantidades pequeñas, generándoles rendimientos mediante los intereses.

Sofía Macías, especialista en educación financiera y autora de Pequeño Cerdo Capitalista, indica que si ya tiene experiencia en inversiones y quiere diversificar, puede tener una menor cantidad de su dinero en activos alternativos como el crowdfunding, pero siempre siendo consciente de los riesgos.

La especialista explica que son una puerta de entrada a mercados alternativos, con montos a invertir accesibles y que a largo plazo pueden tener rendimientos interesantes y/o superiores a los pagarés bancarios y algunos fondos de inversión; por ejemplo, si usted desea invertir 1,000 pesos a un año en un pagaré de HSBC, al final de éste obtendrá una ganancia de 21.87 pesos, mientras que si invierte la misma cantidad en la plataforma Yo Te Presto, al final tendrá un interés de 171.13 pesos.

Por ejemplo, hablando de inversiones en bienes raíces, en Briq.mx puede invertir desde 20,000 pesos en algún proyecto, a un plazo de 18 meses y con una tasa anual fija de 10.60%, mientras que en Play Business, una plataforma de capital, puede invertir desde 100 pesos cada cuatro meses para ser acreedor a 0.0130% de un proyecto como una aplicación móvil.

A su vez, Marc Segura, fundador de la plataforma Play Business y presidente del consejo de administración de la Asociación de Plataformas de Fondeo Colectivo (Afico), indica que el crowdfunding tiene un tema de inclusión financiera muy fuerte, sobre todo porque cualquier persona puede invertir, diversificar e inclusive ser parte de alguna startup con tan sólo cumplir algunos requisitos.

Por ejemplo, en Play Business las personas pueden invertir en diferentes negocios que son muy escalables, desde 100 pesos al mes, pero éstos pueden explotar o morir en el intento , aclara Marc Segura.

En lo que se refiere a bienes raíces, el directivo menciona que a pesar de ser inversiones mucho más fuertes y con más riesgos, la gente suele sentirse más segura porque al final son poseedores de una propiedad junto con otros inversionistas como ellos. Los rendimientos aquí son más altos que los que dan los préstamos, pero en algunas ocasiones pueden ser más conservadores que cuando se invierte en capital.

Liquidez y regulación, las trabas

Sin embargo, una de las principales desventajas que tienen este tipo de plataformas en Internet es que aún no cuentan con ninguna regulación por parte de la autoridad, por lo cual el nivel de riesgo es alto, asegura Sofía Macías.

En este sentido, Marc Segura afirma que se está trabajando para terminar la llamada Ley Fintech pero mientras ésta llega, son las plataformas las que se autorregulan en lo que respecta a lavado de dinero y fraudes.

Así, las plataformas agrupadas en la Afico cuentan con un sello con el cual se pretende que la gente verifique que cuentan con políticas establecidas por la asociación para prevenir futuros problemas con sus inversiones y/o proyectos.

En este punto coincide el director de Play Business al aseverar que, muchas veces, al ser un procedimiento tan sencillo y accesible, la gente tiende a quitarle seriedad y al momento de llegar a la parte de términos y condiciones lo único que hace es aceptar sin leer.

Lo que tenemos que hacer como industria es desarrollar mejores prácticas, que la gente entienda que no sólo le debe dar ‘aceptar’, sino que se tiene que involucrar un poco más en lo que está sucediendo, y es responsabilidad de las plataformas establecer todas las políticas antifraude .

Asimismo, aclara que los rendimientos en estas inversiones, excepto los de préstamos, que son más inmediatos, pueden reflejar grandes ganancias hasta después de cinco años.

En México, se tienen registradas alrededor de 16 plataformas nacionales de crowdfunding, y cuatro más internacionales que ya han fondeado proyectos mexicanos.

ana.martinez@eleconomista.mx