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Educación financiera, con grandes carencias
En el marco del 7° Simposio de Educación Económica y Financiera: Teoría y Práctica, un grupo de especialistas e investigadores del tema puso en la mesa los logros y retos en el país.

Con el objetivo de ahondar en las necesidades y alcances de la educación financiera en México, expertos e investigadores del tema se dieron cita en el 7° Simposio de Educación Económica y Financiera: Teoría y Práctica en el Museo Interactivo de Economía (MIDE) para presentar distintas propuestas y resultados al respecto.
En años recientes, el concepto de educación financiera ha estado muy presente en las instituciones, intermediarios y autoridades de todo el mundo (...) Sin embargo, las definiciones suelen variar, no hay una generalmente aceptada y muchas adolecen de vaguedades teóricas y operativas , advirtió Manuel Sánchez González, subgobernador del Banco de México (Banxico).
Además, añadió, se necesita una evaluación cuidadosa de los resultados de los programas emprendidos para incentivar la cultura financiera, esto con el objetivo de identificar sus aportaciones y enfocarlos al mayor beneficio de la sociedad, por lo que el directivo de Banxico destacó tres dimensiones fundamentales del tema.
La intuición financiera permite elegir, entre varias alternativas, la opción más conveniente a nuestros intereses. Por ello, debemos rechazar la noción paternalista de la educación financiera que, en ocasiones, más que brindar información pretende aleccionar. Un amplio cuerpo de investigación confirma que, en un ambiente adecuado, la gente toma decisiones sensatas de acuerdo a sus objetivos , dijo.
Asimismo, destacó que la información, regulación y competencia por parte de las autoridades e intermediarios son un bien público, por lo que conminó a que estos rubros estén ampliamente distribuidos, sean oportunos y veraces para que la gente no sólo conozca la naturaleza de los productos financieros, sino además sus derechos y obligaciones al contratar alguno.
En tanto, enfatizó sobre la urgencia de una instrucción formal que vaya desde las finanzas personales hasta preparación especializada en presupuesto y contabilidad, que sean útiles en la compra de un seguro o el inicio de un negocio.
Alfabetismo financiero, carencia a nivel mundial
La educación financiera es una habilidad esencial en el siglo XXI debido a que los cambios en el panorama económico, así como en el laboral y de pensiones, exigen a las personas capacidades para tomar las mejores decisiones financieras , comentó por su parte Annamaria Lusardi, directora académica del Centro Global de Excelencia de Alfabetismo Financiero.
El problema del analfabetismo financiero es una constante a nivel mundial, detalló, por lo que si bien la educación financiera es costosa, la ignorancia resulta más cara.
Por su parte, en el caso de México, Alejandro Villagómez, profesor del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), expuso los resultados de una encuesta aplicada a más de 880 jóvenes de 15 años en promedio.
Éstos revelaron que 61.1% tiene una idea errónea sobre las tasas de interés, aunque en cuanto a la inflación, 60.06% contestó correctamente, esto debido a que ha existido una mayor interacción con el término por testimonios de los padres ante las crisis inflacionarias que ha enfrentado el país.
Por ello Úrsula Heimann, especialista internacional en el fomento de inclusión financiera, conminó a que entidades financieras y gubernamentales hagan una evaluación de sus programas de educación financiera.
Deben tener claro el enfoque, objetivo y segmento de población para cada tipo de aprendizaje (...) Urge una sensibilización ante la complejidad de la información, y se deben evaluar los objetivos, conocimientos y capacidades que se fortalecen o generan al término de cada programa de educación financiera; qué cambia en la vida de las personas con ciertos conocimientos , añadió.
Comportamiento financiero, acorde a aspectos psicológicos
Al vivir en entornos financieros complejos, somos cada vez más responsables de nuestras finanzas, por lo que cada toma de decisiones responde a muchas variables, entre las que destacan más aspectos psicológicos que cognitivos, expuso María José Roa García, investigadora del departamento de Economía del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla).
La capacidad cognitiva de las personas es limitada, por lo que toman atajos en sus decisiones financieras (...) Frecuentemente buscamos información para reforzar lo que nosotros ya creemos a priori, y tendemos a rechazar aquélla que nos pone en conflicto , detalló.
Asimismo, añadió que temas como la conformidad de grupo (en el que tendemos a seguir lo que hace la mayoría), así como la manera en que se presenta la información visualmente, afectan el manejo de nuestro dinero, por lo que si bien transmitir este tipo de información no es sencillo, es más efectivo un asesoramiento personalizado en la contratación de productos financieros, por ejemplo, y una presentación más amigable de sus características.
En tanto, advirtió del peligro del exceso de información, ya que suele ser vinculado a una mejor toma de decisiones; pero, por el contrario, genera un exceso de confianza que lleva a rechazar información útil, y en el largo plazo puede ser un factor de crisis financiera.
Los sesgos cognitivos y la sobreconfianza pueden llevar a invertir en activos riesgosos; las hipotecas basura que desataron la crisis financiera del 2008, por ejemplo, se dieron por usuarios que no entendían por completo las condiciones de los préstamos, y por prestamistas que no sabían cuán complejos y ambiguos eran sus propios instrumentos financieros , añadió.
Los retos a nivel nacional
La educación financiera enfrenta varios retos a nivel mundial, entre los que destacan:
- La ausencia de un programa de educación financiera a nivel nacional que familiarice a las personas con los productos financieros, así como con el manejo de su dinero.
- La falta de interés de la gente por seguir recomendaciones de profesionales, ya que optan por seguir los consejos de familiares y/o amigos.
- Información financiera más amigable, y un asesoramiento personalizado por parte de prestamistas.
- Evaluar los objetivos, conocimientos y capacidades que se fortalecen o generan al término de cada programa de educación financiera; es decir, qué cambia en la vida de las personas con éstos conocimientos.
- La falta de fondos para la educación financiera es otra recurrente, así como la ausencia de una visión a largo plazo de estos programas con la falta de objetivos y metodología.