Al comprar una casa, un vehículo o al aperturar una cuenta de inversión siempre se hace énfasis en que estas acciones ayudan a incrementar el patrimonio de una persona.

Aunque mucho se habla de la importancia de formar un patrimonio y de la necesidad de aumentarlo, también es necesario poner el foco en lo que significa esta palabra, es decir, saber qué es lo que podemos considerar como parte de nuestros recursos.

Conocer el total y el valor de lo que se tiene no solamente ayuda a visualizar todo lo que hemos adquirido y gastado a lo largo de nuestra vida, también permite tomar mejores decisiones sobre nuestro bolsillo y así alcanzar los objetivos financieros futuros.

Alejandro Saracho, director de la consultoría de educación financiera “Reconfiguración Financiera”, explicó que el patrimonio es el valor de todos los activos que se tienen menos la suma de los pasivos, es decir es el valor de todo lo que posee (como inmuebles, autos, inversiones, dinero en efectivo) menos las responsabilidades como deudas, préstamos o impuestos. 

Las personas suelen confundir mucho las posesiones con el patrimonio y creen que son iguales, pero no: las posesiones son aquellos bienes como inmuebles, coches, aparatos eléctricos; mientras que el patrimonio es la suma de todo lo que posee.

“Son cosas que yo poseo, si bien pierden valor en el tiempo, son cosas que poseo y que tienen un valor”, afirmó.

Activos vs pasivos

A la hora de calcular nuestro patrimonio personal, conviene tener claro qué contabilizar como un activo y qué como un pasivo. Los activos son todos aquellos bienes que posee como un auto, una casa, electrodomésticos, cuentas bancarias, inversiones e incluso muebles.

En tanto, los pasivos son aquellas responsabilidades o compromisos financieros como pueden ser deudas, préstamos o impuestos. 

Para la doctora Sara Barajas, académica del Tecnológico de Monterrey, es necesario analizar todos los bienes con los que contamos; si la casa, el auto o el celular que tenemos son completamente nuestros o seguimos pagando por ellos.

Adicionalmente saber si estos bienes se pueden reevaluar o devaluar con el tiempo para saber qué tanto son ganancias o pérdidas, por ejemplo, una casa se puede aumentar su valor con el tiempo para generar plusvalía, algo que no pasa con un celular o con una computadora.

Señaló que hay algunos activos que pueden ayudar a producir otros ingresos o flujos de efectivo, como puede ser la computadora, ya que se puede usar para impartir clases o realizar algún otro trabajo extra.

Potencializar sus recursos

A decir del director de Reconfiguración Financiera, la mejor forma para saber con qué recursos contamos es hacer una lista de todo lo que se tiene, tanto activos como pasivos.

De un lado, se pueden anotar los pasivos como inversiones, dinero, casas, autos, joyas, celulares, computadoras y del otro los pasivos, las deudas por pagar, si tiene algún crédito pendiente o el pago de impuestos.

Para Saracho, una vez que se hace este ejercicio, cada persona se puede dar cuenta de las posesiones que tiene y cómo rentabilizarlas para obtener ingresos adicionales; por ejemplo, si tiene un auto puede rentarlo como Uber y si tiene dinero en cuentas de ahorro, puede invertirlo en un fondo que le genere mejor rendimiento.

“Todos tenemos un patrimonio, ya sea un celular, la cartera, la ropa, todo es una posesión material, todas las posesiones tienen un valor económico y cuando alcanzas a verlo, cada uno decide cómo conservar ese valor económico y sacarle mayor provecho”, precisó.

Señaló que en el caso de las inversiones, se pueden inyectar más recursos o bien, modificar el portafolio para obtener mejores rendimientos.

Para el experto, contar con un patrimonio no se trata de tener posesiones sino contar con las indispensables para el día a día, el no excederse con cosas caras como el celular de moda o la ropa más cara, sino aprender a tener las posesiones de acuerdo con sus posibilidades, necesidades e intereses y poner a trabajar el dinero a nuestro favor. 

Las personas suelen confundir las posesiones con el patrimonio, ambas son diferentes: las posesiones son aquellos bienes como inmuebles, coches, aparatos eléctricos; mientras que el patrimonio es la suma de todo lo que posee.

montserrat.galvan@eleconomista.mx