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Finanzas Personales

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Convertir nuestros hábitos nocivos en constructivos (2 / 2)

Algunos de los hábitos considerados nocivos, nos impiden llevar nuestras finanzas personales en el debido orden.

Algunos de los hábitos considerados nocivos, porque nos impiden llevar nuestras finanzas personales en el debido orden son los siguientes: ?

1. No tenemos bien definidas nuestras metas y objetivos en la vida, es decir, no tenemos claro qué queremos, por lo que no tenemos un motivo específico para ahorrar. Por lo tanto, para satisfacer nuestras necesidades, tenemos que endeudarnos con frecuencia. Esto hace que nuestros sueños nos parezcan siempre inalcanzables.

¿Qué podemos hacer para empezar a cambiar esto? Primero, revisar nuestros valores (personales y familiares), ya que nos ayudan a definir qué es para nosotros más importante. Nos ayudan a poner prioridades. Luego, hacer una lista de nuestros distintos objetivos y asociarlos a nuestros valores. Si no tenemos claras nuestras metas, ninguna planeación tiene sentido. ?

2. No llevamos un registro detallado de nuestros ingresos y de nuestros gastos, es decir, no sabemos a dónde va nuestro dinero, sólo que nunca nos alcanza para terminar la quincena o mes. Eso significa que no tenemos ahorros, vivimos al día (o peor: nos endeudamos).

El punto de partida para poder hacer un presupuesto y cambiar nuestros hábitos de consumo es entenderlos. Para ello, es importante llevar diariamente un registro, lo más detallado posible, de todos nuestros ingresos y gastos. Usemos categorías para saber, en total cuánto es lo que gastamos en cada rubro. Esto es invaluable: nos da un mapa que permite conocernos mejor.?

3. Compramos de manera compulsiva. Nos causa un gran gozo comprar y gastar. Nos es muy difícil ajustarnos a un presupuesto y nunca podemos llegar a nuestra meta de ahorro, si es que tenemos una. Un presupuesto nos ayuda a decirle a nuestro dinero qué es lo que queremos que haga. Por ello, debemos poner nuestros objetivos de ahorro por delante, por encima de todos los demás gastos. Si eres comprador compulsivo, no lleves tarjetas de crédito o débito. Acostúmbrate a manejar únicamente efectivo, por lo menos en un principio, mientras aprendes a cambiar tu conducta.

4. No tenemos un fondo para emergencias ni contamos con los seguros adecuados para proteger nuestro patrimonio. A lo mejor tenemos el seguro del coche, porque es financiado y se nos obliga a pagarlo. En el mejor de los casos, tendríamos que pedir prestado si se nos presenta un imprevisto.

Podemos salir momentáneamente de él, pero no tenemos conciencia de que en un caso extremo, no estar protegido puede significar la pérdida de todo lo que tenemos.

Muchas veces no tenemos una idea de lo vulnerable que puede ser nuestro patrimonio ante imprevistos. Es importante, por ello, detenernos a pensar en cómo podrían afectarnos diversos riesgos.

Comencemos a formar un fondo para emergencias y contactemos a un buen asesor de seguros para que nos ayude a determinar cuál es la mejor manera de proteger nuestro patrimonio ante diferentes riesgos a los que está expuesto.?

5. No conocemos los instrumentos en los que invertimos. Es probable que tengamos nuestro dinero en una cuenta de ahorros o en un pagaré que paga menos que la inflación.

Y que no queramos explorar otras alternativas (o que lo hagamos sin saber que no respondían a nuestras necesidades). Estamos completamente a manos de los ejecutivos bancarios o asesores y, por lo tanto, expuestos a fraudes o a sufrir los efectos del deterioro del poder adquisitivo en nuestro patrimonio.

Lo único que podemos es educarnos. Realmente no es difícil: se requieren conocimientos básicos, capacidad de reflexión y un poco de sentido común. Pero nunca, nunca dejemos nuestro dinero en algo que no entendamos. Es la mejor forma de salir raspados. ?

6. No hemos planeado nuestra sucesión patrimonial. No tener un testamento es uno de los errores más grandes que uno puede cometer en vida, ya que genera pleitos legales y disgustos entre los familiares que pueden heredarnos, lo cual puede implicar que nuestros seres más queridos se vean despojados y no disfruten de lo que tanto esfuerzo nos costó darles.

Corramos al notario: hacer un testamento es fácil y relativamente barato.

*Te invito a visitar mi página: www.planeatusfinanzas.com . Sígueme en Twitter: @planea_finanzas

jlanzagorta@eleconomista.com.mx

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