Cuando se proponen metas financieras a mediano o largo plazo, uno de los principales factores que se interponen en el camino es la organización, por lo que en ocasiones dichas metas se ven interrumpidas, sin embargo no siempre tiene que ser así.

Es importante que antes que nada revise si va a tiempo con su ahorro, sepa que quiere retomar sus propósitos financieros y esté convencido de que es correcto ajustar sus metas.

De acuerdo con Sofía Macías, autora del libro Pequeño Cerdo Capitalista, otro elemento a considerar es que las metas que se proponga deben ser ambiciosas, lo que no significa que sean imposibles.

“A veces cuando la meta no es suficientemente interesante es más fácil de botar”, dijo.

La experta en finanzas personales enlistó una serie de consejos para cumplir sus metas, los cuales tienen que ver con destinar el tiempo y esfuerzo suficiente para cumplirlas.

Para ello, agregó que es importante tener claro cuáles serán los objetivos a cumplir y de igual forma no abandonarlos en caso de que no se concreten al inicio o se presenten “tentaciones” que nos desvíen de nuestro objetivo.

“Puede ser que se atraviese una venta nocturna, una mala decisión de inversión o que se te pase un pago de la tarjeta. Que se te grabe: sólo es fracaso si no lo intentas de nuevo”, planteó Macías.

Cambio generacional

A través de los años, los hábitos e intereses cambian, lo mismo pasa con las metas financieras, por lo que el cambio generacional también definirá cuáles serán los objetivos a perseguir, en este sentido, BBVA México explicó que es necesario crear un patrimonial que se pueda ajustar con el paso del tiempo.

“Dependiendo de la edad que tengas y las metas financieras que hayas definido, debes crear un plan patrimonial. Esto se debe a que no existe una etapa de la vida en la que seas inmune a eventos imprevistos o momentos de bonanza”, agregó la entidad.

Dicho plan debe considerar objetivos a corto, mediano y largo plazo, los cuales pueden definirse de acuerdo al momento financiero en el que se ubique: al inicio, en la media de su vida y rumbo a la jubilación.

El banco mencionó que, si recién comenzó a plantearse metas financieras no debe establecer retos mayores, puede contemplarlos, pero lo ideal es comenzar desde cero, como crear un presupuesto, ahorrar en un fondo de emergencia, invertir y protegerse por medio de un seguro.

“Al comienzo de la vida laboral, se tiene un largo horizonte financiero y apenas se comenzará a ganar capital para construir el futuro. Este es un buen momento para sentar una base y planificar hacia adelante”, explicó.

Llega la segunda base: en la media de su vida, una etapa en donde los compromisos aumentan y la situación podría complicarse más, sin embargo una buena organización evitará que sus finanzas se vean presionadas.

BBVA explicó que en esta etapa de la vida es posible que se plantee la posibilidad de formar una familia o comprar una casa, por lo que será necesario aumentar el ahorro e inversión, lo que considera como pilares importantes.

“Dado que se tienen mayores obligaciones financieras, es una buena idea actuar con prudencia al invertir, pues no quieres exponerte al riesgo de no poder atender las necesidades de tus dependientes”, advirtió.

Acotó que es importante prepararse para las necesidades futuras, para ello se debe determinar cuánto dinero necesitará para el estilo de vida que desea tener cuando deje de trabajar y la atención médica que requiera cuando se jubile.

Finalmente, en la tercera etapa que tiene que ver con la llegada de la jubilación las expectativas tienen que ver con una vida libre de deudas o compromisos financieros, por ello la entidad financiera recomendó que es importante que gaste con sensatez.

“En este punto, donde su horizonte de inversión se acorta, es posible que desees preservar lo que has ahorrado cambiando tus inversiones por algunas menos riesgosas y que sean fáciles de liquidar. (...) También se puede invertir en diferentes productos que generen un flujo regular de ingresos”, enfatizó.

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