El próximo 29 de junio una nueva plataforma de entretenimiento llegará a nuestro país: se trata de HBO Max, la cual se sumará al catálogo de servicios de streaming existentes y que buscan ganar clientes con sus películas y series. Apenas en marzo arribó Paramount Plus, que al igual que sus competidores, pretende llegar a los hogares en el reñido terreno del contenido audiovisual.

Ante la variedad de opciones de estos servicios en el mercado, conviene pensar qué tan importante es contratar alguno en particular, al igual que el precio y el tipo de pago que se planea hacer para aprovechar al máximo cada peso por el contenido ofrecido por cada gigante tecnológico del entretenimiento. Dependiendo del uso de estas plataformas se puede determinar si conviene más un pago mensual, trimestral, una suscripción anual o el uso de tarjetas de regalo.

Emilio González, director general de la fintech Nu México, explicó que para determinar el tipo de pago en cada plataforma contratada dependerá de algunos factores como el uso frecuente de estos servicios, las condiciones de cancelación de cada proveedor, así como los descuentos que ofrecen si se paga trimestral o anualmente.

Aunque no todas las plataformas ofrecen plan de pagos, en aquellas que sí lo permiten el usuario debe considerar el porcentaje de descuento al adelantar el pago para el uso del servicio para los próximos meses.

“Si el usuario multiplica el pago mensual por 12 y lo compara con el pago anual, éste saldrá un poco más barato. Lo que se acaba ahorrando el usuario varía, ya que algunas plataformas sí ofrecen ahorros de hasta 20% al contratar de esta manera”, aseguró en entrevista.

¿Mensual o anual?

A decir del director, es necesario analizar la frecuencia con que se usa dicha plataforma y a partir de ello determinar si conviene un plan mensual, anual o incluso comprar las tarjetas prepagadas que brindan un servicio por determinados meses. Si por ejemplo, es un servicio nuevo que nunca ha contratado, lo mejor es pagar mensualmente hasta tener certidumbre de que consumirá dicho contenido y asegurarse que en verdad pagará por esa plataforma por más tiempo o el año entero.

Una de las ventajas del pago mensual es que si el cliente ya no lo desea, lo puede cancelar en cualquier momento y no está obligado a esperar todo el año. Mientras que en el caso de las tarjetas prepagadas, dependiendo de su precio puede durar hasta seis meses, tiempo en que el usuario puede aprovechar al máximo todo el contenido sin la necesidad de suscribirse mensualmente. 

En el caso del pago anual, el director de Nu México precisó que es necesario leer a detalle las políticas de cancelación ya que si contrata por los próximos 12 meses y por cualquier motivo no quiere el servicio, saber si existe un reembolso o debe esperar forzosamente el año de servicio. Algunas compañías como Amazon Prime, sí le devuelven por el periodo de membresía que no utilizó.

“Si el usuario se da cuenta que ya no quiere o necesita el servicio lo puede cancelar y eso da mayor flexibilidad a los clientes. Si paga un plan anual y le ofrecen un mal servicio, el cliente está amarrado y no puede cancelar, esa es una desventaja”, apuntó.

Para el director, mientras más plataformas se contratan es posible que se le haga menos caso a alguna en particular debido al amplio contenido que ofrecen, por ello la insistencia de analizar qué servicios contratar.

“Al final de cuentas, el usuario debe hacer un análisis de qué tanto está utilizando esa plataforma y si el precio hace sentido para esa persona y sus finanzas personales. Una manera muy sencilla es analizar y ver qué tanto uso le da a algún servicio, si solamente ve una serie o si la ve media hora a la semana, vale la pena pagar 200 pesos por esa media hora que veo a la semana, y ser muy efectivos con ese caso”, dijo.

montserrat.galvan@eleconomista.mx