Como todo en la vida, cuando deseamos algo es necesario, primero, tener muy claro el objetivo, cuantificarlo y medirlo, de otra manera no hay forma de ver el progreso.

Sin lo anterior, no podremos saber si nos estamos acercando a él o, de plano, estamos desviados o muy lejos de lograrlo y tenemos que tomar acciones correctivas para encaminarlo nuevamente.

La manera de plantear el objetivo resulta clave.

Por eso, hoy quiero proponerles una forma un tanto distinta de empezar a generar un ahorro o un patrimonio y ésta es a través de aprender a gastar.

Sí leyó usted bien, así lo escribí: tenemos que saber cómo utilizamos nuestro dinero, cada uno de los pesos.

Debemos tomar una hoja, o bien en alguna aplicación de cómputo, y diseñar un formato muy sencillo donde podamos plasmar los gastos de acuerdo con lo siguiente:

Lo primero que tenemos que hacer es clasificar nuestro gasto, digamos, en dos grupos. El primero serían los gastos básicos como pueden ser vivienda, alimentación, vestido, transporte, escuela, servicios como teléfono, agua, luz, entre otros.

Debemos tener muy claro cuánto nos estamos gastando en estos conceptos que, en principio, no podemos eliminar ninguno dada su naturaleza.

El siguiente grupo de clasificación tendrían que ser los gastos suntuarios, que tienen que ver con entretenimiento: cine, restaurantes, compras de lujo, diversión con los hijos y todo lo relacionado con el esparcimiento.

CLARIDAD EN LOS PAGOS ?Y LAS DEUDAS

Si tienes deudas es necesario tener claro cuánto pagas, cada cuándo y durante cuánto tiempo.

En particular, si éstas tienen una tasa de interés realizar un cálculo de cuánto pagarás de capital y de intereses y, en lo posible, tratar de liquidar las deudas cuya carga financiera es más alta, esto es muy importante sobre todo si tienes intenciones de tomar nuevos créditos. Actualmente existen opciones en el mercado con meses sin intereses o con Costo Anual Total bajos.

Privilegia siempre las erogaciones que tengan que ver con pagos de primas de seguros, sobre todo los dotales -en los que además de protegerte ahorras al mismo tiempo- o aquellos relacionados con aportaciones voluntarias a planes de previsión, ya sean privados o bien en tu administradora de fondos para el retiro, debido a que tienen la ventaja de poder deducir una parte en tu declaración anual.

El otro tipo de gastos en donde se tiene que desembolsar mes con mes una misma cantidad. Por ejemplo, una colegiatura, una membresía de un club deportivo o el mantenimiento del condominio donde vives, normalmente ofrecen descuentos si pagas en una sola exhibición.

Al principio vale la pena valorar estos esquemas, por que pueden representar ahorros que en ocasiones no podrías obtener con la tasa de interés normal.

Una vez que tengas un diagnóstico claro de cuánto gastas y en qué, tendrás la posibilidad de definir un plan, ya sea para recortar gastos innecesarios o mejorar tu perfil de los mismos. En este momento habrás dado un paso muy importante para el objetivo de generar ahorro; la otra parte de la ecuación, que debería ser más sencilla, es que así como detallaste los gastos ahora anotes cuáles son tus ingresos, de esta manera y con una simple resta podrás tener claridad sobre puedes ahorrar y cuánto y a partir de ahí hacer los ajustes necesarios para generar un excedente que te permita aumentar tu patrimonio.

Recuerda que el ahorro no necesariamente lo genera quien tiene un ingreso muy alto, sino aquel que tiene la capacidad de gastar menos de lo que gana.

*El autor es VP Institutional & Corporate Sales /BBVA Bancomer Asset Management y Fiduciario.