Alquilar un automóvil es una buena opción de movilidad si se va a realizar un viaje de negocios o de placer, pero es básico tomar en cuenta los diferentes modelos, requisitos y necesidades.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) refiere que para rentarlo, ya sea por Internet o en persona, primero se debe elegir el modelo con base en el número de pasajeros y equipaje o si se prefiere con aire acondicionado.

Se recomienda comparar precios, ya que puede haber diferencias considerables entre una empresa y otra por el mismo tipo de vehículo, así como aprovechar los descuentos al pagar en línea.

Asimismo, se debe analizar si se contrata el servicio por día, semana o mes y cubrir con los requisitos que solicitan, como identificación oficial, edad mínima, licencia vigente para conducir y contratar un seguro de daños a terceros.

Además, hay que pagar un porcentaje o el total del monto de la renta y el depósito de seguridad; aunque la mayoría de las arrendadoras prefiere tarjeta de crédito, algunas aceptan de débito y efectivo.

No obstante, se exhorta a no dejarse llevar por la emoción o las prisas, leer detenidamente el contrato antes de firmarlo y, sobre todo, poner atención a los cargos adicionales así como a la fecha y la hora límite de devolución.

Cuando la empresa entregue el vehículo, destaca la Profeco, se debe revisar que éste se encuentre en perfectas condiciones; se recomienda checar el nivel de combustible que contiene, pues se deberá regresar con la misma cantidad.

Por último, en caso de que no esté seguro de la unidad proporcionada, se puede solicitar un cambio; si se le encuentran defectos, es necesario dar aviso. Pregunte por el procedimiento en caso de avería.