Guadalajara, Jal. Ganaderos de Jalisco urgen a las autoridades estatales y federales a poner en operación la secadora de leche en el municipio de Lagos de Moreno en la región de Los Altos —principal zona productora en el país— para garantizar el precio de producción del líquido.

“Es una herramienta que en su momento se buscó para que cuando no se pueden colocar en el mercado los volúmenes que se producen, se seque la leche y tenga más vida de anaquel para que el sobrante no termine tumbando el precio de la leche”, afirmó el presidente de la Unión Ganadera Regional del Estado de Jalisco (UGREJ), Adalberto Velasco Antillón.

Pese a que la deshidratadora de leche lleva al menos cinco años en proyecto, éste aún no puede funcionar por la falta de una conexión que le permita abastecerse de gas natural, refirió Velasco Antillón, quien calificó la secadora como un “proyecto estratégico” para el sector.

“Las manifestaciones recientes de ganaderos tomando carreteras fueron justamente porque no había un precio adecuado para el productor; hubo leches que se pagaron por debajo de los 3 pesos el litro y leches que no encontraban mercado”, detalló el también productor.

“La leche es un producto perecedero que si no logras colocarlo en el mercado o transformarlo, obviamente se crea un conflicto de mercado, sobre todo teniendo claro que Jalisco como estado es el principal productor de leche en el país; dependiendo de la época del año, producimos entre 5.8 y 6.2 millones de litros diarios; aportamos alrededor de 20% de la leche que se produce a nivel nacional”, puntualizó el presidente de la UGREJ.

Añadió que frente al problema de mercado que enfrentan los ganaderos, se requieren herramientas que les permitan transformar la leche.

“Aparte del secado de leche, la intención con esta planta deshidratadora es hacer otros procesos como leche condensada, leche evaporada, etcétera, para buscar esos diferentes nichos de mercado”, explicó Velasco Antillón.

Competencia desleal

Por su parte, el director de Lechera Guadalajara, productora de Leche Sello Rojo, Rubén Masayi González Uyeda, dijo a El Economista que el problema de fondo en el pago al productor es la competencia desleal que representan las fórmulas lácteas que se comercializan en el mercado en los mismos anaqueles que se venden productos elaborados con leche fluida.

“Hay que tener más cuidado, más allá del precio, en la calidad del producto y en el contenido, porque en el mercado se ofrecen leches formuladas como si fueran leche cuando no lo son, y ahí hay una competencia desleal. Eso es muy complicado para los industriales que sí consumen leche fluida del sector primario, y es difícil dar esos incrementos al ganadero cuando debe enfrentar la competencia desleal con los productos formulados que están llegando con precios muy bajos”, explicó.