Monterrey, NL. La salida del Pacto Federal de las entidades, principalmente las que tienen una mayor participación en el Producto Interno Bruto (PIB) nacional, provocaría que la recaudación sea insuficiente para impulsar proyectos de infraestructura, debido a que la economía del país presenta una tendencia de desaceleración, indicó Héctor Magaña Rodríguez, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey.

“La economía no está creciendo de una manera favorable, está estancada. Los gobiernos estatales tendrían una menor recaudación. No es suficiente para que ellos puedan financiar sus proyectos.

“Al no formar parte del Pacto Federal, los estados tendrían que hacer aportaciones significativas. Pero, debido a que la economía se está desacelerando, se produciría una menor recaudación, que les impediría realizar los proyectos. Ante ello, tendrían que endeudarse más o cancelar las obras”, aseveró.

El Pacto Federal es el acuerdo entre los estados y la Federación para unificar algunas atribuciones y mantener otras autónomas. En términos presupuestarios, el pacto se rige particularmente por la Ley de Coordinación Fiscal.

Este marco normativo tiene por objeto coordinar el sistema fiscal de la Federación con las entidades federativas, así como con los municipios y demarcaciones territoriales, para establecer la participación que corresponda a sus haciendas públicas en los ingresos federales; distribuir entre ellos dichas participaciones; fijar reglas de colaboración administrativa entre las diversas autoridades fiscales; constituir los organismos en materia de coordinación fiscal, y dar las bases de su organización y funcionamiento.

“Como resultado de esta coordinación fiscal, la Federación ha acumulado un conjunto de facultades y atribuciones para imponer contribuciones y atraer, así, la mayoría de los ingresos potenciales, como el Impuesto Sobre la Renta, el Impuesto al Valor Agregado y el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios, entre otros, con lo que se emplaza a las entidades a depender financieramente del gobierno central”, según un análisis de Movimiento Ciudadano.

El tema de una posible salida del Pacto Federal de algunas entidades surgió debido a que en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2020 se observa que los recursos previstos para los gobiernos locales, que se integran por participaciones, aportaciones, convenios de coordinación en materia de descentralización y reasignación, y subsidios, suman 1.97 billones de pesos, menor en 0.5% real con relación al presupuesto aprobado para el 2019.

Los que amagan

Recientemente, el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, aseguró que “es momento de una reflexión fuerte” sobre la posibilidad de que el estado se salga del Pacto Federal.

“No quiero alborotar, pero sí debe la Federación tener esas precauciones. Es una realidad. Somos estados productivos sin el respaldo de la Federación”, arremetió.

En su opinión, la Ley de Coordinación Fiscal no está funcionando: “Por ello es necesario empezar este debate, para que las entidades federativas que más crecen reciban de la Federación mayores recursos”.

“Espero que el presidente Andrés Manuel López Obrador se atreva a poder hacer una reforma fiscal para que estados como Nuevo León, Guanajuato y Querétaro, que aportamos mucho a la Federación, recibamos en retorno (el recurso)”, sostuvo Rodríguez Calderón.

El ejecutivo de Chihuahua, Javier Corral Jurado, consideró que, aunque los mandatarios consigan más recursos para sus entidades, “el barco puede hundirse”, por lo que no descartó salirse del pacto.

“Si no se modifican estas reglas, descoordinarnos de la Federación los estados que podamos hacerlo en función de (manejar) nuestro propio PIB y tener capacidad económica y productiva”, sostuvo.

El gobernador de Durango, José Rosas Aispuro Torres, dijo: “si la Federación no nos quiere, salgámonos del pacto de coordinación fiscal, dejaremos de percibir entre 500 y 800 millones de pesos. Así viene el Paquete Económico 2020”.

Asimismo, tras aclarar que no abandonarán el pacto fiscal, los gobernadores de Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Querétaro y San Luis Potosí, que conforman la Alianza Centro-Bajío-Occidente, acordaron solicitar a López Obrador que el PPEF 2020 sea el mismo que se les otorgó en el 2019 en términos reales y que, además, incluya los proyectos de infraestructura estratégicos para la región.

“La primera propuesta que vamos a llevarle al presidente de la República es que el presupuesto para estas cinco entidades sea exactamente el mismo para el 2020 en términos reales. Va a ser nuestro piso. Porque recaudar tus impuestos es salirte del Pacto Federal, y yo no veo condiciones en este momento”, afirmó el gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez Servién.

Anticipó que los gobernadores de la región acordaron convocar a sus homólogos de todo el país a una Convención Nacional Hacendaria, “donde se podría tocar la Ley de Coordinación Fiscal, donde hay una fórmula muy desigual de más de 43 años (en la distribución de participaciones federales)”.

Detalló que “de cada peso, la Federación se queda con 80 centavos, nos devuelve a los estados 15 centavos y cinco a los municipios. Hay una propuesta de algunos compañeros de que sea 70, 20 y 10, respectivamente”.

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