Tijuana, BC. La planta desalinizadora considerada la más grande de América Latina está proyectada a construirse en Playas de Rosarito, con una inversión de aproximadamente 10,000 millones de dólares y una capacidad de producir agua potable por hasta 4,400 metros cúbicos por segundo.

La obra, considerada una de las más importantes de la actual administración estatal, será edificada bajo el esquema de Asociación Público Privada (APP) en dos etapas. La primera que recién empezó el viernes pasado concretará una producción de 2,200 litros de agua y en la segunda se concluirá con el resto de la producción total.

En la colocación de la primera piedra de la desalinizadora, el gobernador Francisco Vega de Lamadrid explicó que la producción de la primera etapa equivale a 75% del agua que conduce el Acueducto Río Colorado-Tijuana, la cual se encarga de abastecer del servicio de la mayoría del estado.

Además, dijo que la construcción de dicha planta durará 36 meses y tendrá una inversión superior a los 10,000 millones de pesos que serán aportados en su totalidad por capital privado, en tanto que al término del contrato, la infraestructura y equipamiento pasarán a ser propiedad pública del gobierno.

Baja California es una de las regiones más dinámicas del país, en siete años su densidad poblacional pasó de 44 a 50 habitantes por kilómetro cuadrado y en los siguientes 12 años aumentará su población en una sexta parte, por lo que también es necesario garantizar el suministro suficiente y oportuno de agua potable para satisfacer el consumo humano, las necesidades de las ciudades y el crecimiento sostenido de la economía.

El Ejecutivo estatal señaló que en Baja California las precipitaciones son escasas, y de acuerdo con fuentes oficiales padece una sequía histórica; la región carece de fuentes propias y depende casi por completo del Río Colorado; ahora la capacidad máxima del acueducto es de 5.3 metros cúbicos por segundo, lo que es insuficiente para los cuatro municipios de la costa, en donde vive 71% de la población.

Consorcio

Desde septiembre del 2016 el consorcio internacional —integrado por las empresas NuWater y Degremont, y la compañía mexicana NSC Agua— firmó el contrato bajo el esquema de APP para construir y operar por 40 años la planta desalinizadora en Playas de Rosarito.

El director general de NSC Agua, Milton Rubio Díaz, advirtió que la desaladora será la más grande de América Latina y con la mayor tecnología, ya que será diseñada, financiada, construida y operada con estándares de calidad mundial porque también contempla la construcción de 29 kilómetros con dos puntos de entrega.

Manifestó que la infraestructura de acompañamiento fue pensada para futuras conexiones a Playas de Rosarito y el Tanque 3, el punto más alto de Tijuana, y que permitirá distribuir agua por gravedad a la zona oeste de Tijuana y también al Corredor sur de Playas de Rosarito hasta llegar a Ensenada, mientras que el agua adicional será para el servicio actual y cubrir la demanda no satisfecha.

El director general del Banco de Desarrollo de América del Norte, Alex Hinojosa, indicó que el instituto al que representa fungió como asesor financiero para este proyecto por considerarse una obra de impacto binacional, a pesar de que el gobierno estatal asegura que la producción de agua no será vendida fuera del territorio mexicano.

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