Guadalajara, Jal. En medio de un fuerte dispositivo de seguridad, ejidatarios de El Zapote realizaron este miércoles una nueva manifestación en el aeropuerto internacional de Guadalajara.

Con vallas metálicas, corporaciones estatales y federales impidieron a los comuneros ingresar hasta el área de las salas nacional e internacional de la terminal aérea tapatía y evitaron que volvieran a tomar el estacionamiento, como ocurrió durante las manifestaciones del año pasado, lo que provocó la indignación de los manifestantes.

Sí nos da indignación, porque tanto el Grupo Aeroportuario del Pacífico como el propio gobierno han explotado por años nuestros terrenos y ellos no han respetado todas las suspensiones que hay a nuestro favor , explicó el presidente del comisariado ejidal, Nicolás Vega.

Al respecto, el secretario general de Gobierno de Jalisco, Roberto López Lara, informó que en la movilización participaron 180 personas, en su mayoría mujeres y niños acompañados por siete tractores, quienes tras llegar a las instalaciones aeroportuarias permanecieron en una de las aceras del área de ingreso.

Se nos informó por parte del Comisionado estatal de la Policía Federal que hay aproximadamente 180 ejidatarios, la mayoría son señoras y niños, que están apostados en la banqueta del aeropuerto , refirió López Lara.

Pese a que la manifestación no bloqueó ningún área de acceso, el congestionamiento vial provocado tanto por el operativo de seguridad como por la manifestación, ocasionó que cuatro pasajeros perdieran su vuelo.

Hubo cuatro pasajeros que no alcanzaron a llegar a su vuelo y la misma aerolínea ya los repuso y se arregló sin ningún problema , detalló el funcionario estatal.

El secretario general de Gobierno indicó que el estacionamiento de la terminal aérea operó con normalidad, y tampoco fueron interrumpidas las obras de ampliación y mejoramiento que el Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) lleva a cabo en el aeropuerto.

Los comuneros reiteraron que seguirán las movilizaciones, así como los recursos legales para exigir al gobierno federal un pago justo por las 307 hectáreas que les fueron expropiadas y sobre las cuales se construyó el aeropuerto.

El viernes pasado, rechazaron de manera tajante el avalúo que presentó el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin), mismo que estipuló que el valor de los terrenos asciende a 61.3 millones de pesos, cifra muy lejana a los 2,600 millones de pesos que demanda el ejido.

Por la tarde y con el argumento de que somos los propietarios de los terrenos , los ejidatarios pararon el desarrollo de algunas de las obras que se llevan a cabo en la terminal.

Entre otras, impidieron el desarrollo de la repavimentación en el área del estacionamiento y los trabajos en un patio de maniobras.

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