De acuerdo con un reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores, el cambio en la perspectiva obedece al adecuado comportamiento fiscal observado al cierre del 2020, en donde el municipio presentó un superávit en el balance primario (BP) equivalente a 7.6% de los ingresos totales (IT), en contraste con el déficit esperado de 3.6 por ciento. Esto fue resultado de un mayor monto al esperado en la recaudación propia, en línea con una campaña de regularización de predios que permitió un incremento en el Impuesto Sobre la Adquisición de Inmuebles.

Asimismo, de acuerdo con una política de control de gasto en respuesta a la contingencia sanitaria, el gasto corriente fue menor que el estimado. Con ello, se registró un incremento en la liquidez del municipio, por lo que la deuda neta (DN) como proporción de los Ingresos de Libre Disposición (ILD) disminuyó de 7.3% en el 2019 a 2.7% en el 2020 (contra 11.7% estimado).

“Para el 2021, se espera el ejercicio de la liquidez mencionada, por lo que se proyecta un déficit en el BP de 2.7%, para posteriormente ubicarse en un déficit promedio de 0.6% del 2022 al 2023. Adicionalmente, de acuerdo con el perfil de deuda vigente, se estima que la DN a ILD se mantenga en niveles negativos del 2021 al 2023”, añadió el reporte.

El municipio reportó en el 2020 un superávit en el BP equivalente a 7.6% de los IT, cuando en el 2019 se registró un superávit de 6.0%; lo anterior se debió a una reducción de 2.1% en el gasto corriente, en línea con una estrategia de control del gasto implementada por el municipio en respuesta a la contingencia sanitaria. El gasto de inversión se redujo un 2.2%, de acuerdo con una disminución en Bienes Muebles e Inmuebles. “Este resultado fue superior al déficit del 3.6%, estimado por HR Ratings, ya que se esperaba un menor nivel en ingresos propios y un mayor gasto corriente”.

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