Morelos se ha consolidado como pionero en el tratamiento y disposición final de los residuos sólidos, al ser el primer estado del país en proponer una alternativa sustentable para eliminar los rellenos sanitarios y tiraderos a cielo abierto.

En la entidad, actualmente se lleva a cabo la instalación y equipamiento de plantas de valorización para el tratamiento de la basura, lo cual implica una inversión de 141.7 millones de pesos, en colaboración del gobierno estatal con la Federación a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el Fondo Metropolitano.

Como parte de la Estrategia de Gestión Integral de Residuos del Estado de Morelos (EGIREM), se han procesado más de 10,000 toneladas de residuos sólidos urbanos, los cuales han dejado de ser enterrados para separarse en las cuatro plantas de valorización de residuos sólidos, ubicadas en Mazatepec, Tlaltizapán, Xochitepec y Yecapixtla, donde son clasificados en residuos orgánicos, con valor calórico o comercial: actualmente, se trabaja en la instalación de dos plantas más en Jiutepec y Yautepec.

De esta manera, se reintroduce el material con valor comercial a la cadena productiva, mientras que el orgánico se transforma en abono y los residuos con valor calorífico se convierten en un Combustible Derivado de Residuos, el cual aprovecha la industria cementera.

Estas plantas tienen impacto en la vida de 154 personas, entre ellas se encuentran algunas que trabajaban como pepenadores en condiciones de trabajo indignas, y hoy laboran como seleccionadores especializados con prestaciones de ley, según informa el gobierno de Morelos.

Con estos proyectos, los habitantes de Mazatepec, Tetecala, Coatlán del Río, Miacatlán, Xochitepec, Tlaltizapán, Jojutla, Zacatepec, Tlaquiltenango, Yecapixtla, Atlatlahucan, Ocuituco y Tetela del Volcán ahora cuentan con un espacio que evita la acumulación de los residuos.

Próximamente, también Jiutepec, Yautepec y Tepoztlán formarán parte de la estrategia, con lo cual se lograría que más de 50% de los municipios le den una disposición adecuada a sus desechos.

Asimismo, gracias a la EGIREM, se han logrado reparar rellenos sanitarios y tiraderos a cielo abierto, sitios donde fueron instaladas las plantas de valorización. Con estas acciones, se elimina un foco de infección para la población y se trabaja en promover una cultura del reciclaje, una visión sustentable y un consumo responsable.

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