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La Morena recurre a paros técnicos
Ante las bajas ventas que registró en los últimos meses La Morena -empresa que elabora chiles, salsas, frijoles y conservas- recurrió a la implementación de paros técnicos para conservar los 1,200 empleos que genera en su planta del municipio de Rafael Lara Grajales.
Puebla, Pue. Ante las bajas ventas que registró en los últimos meses La Morena -empresa que elabora chiles, salsas, frijoles y conservas- recurrió a la implementación de paros técnicos para conservar los 1,200 empleos que genera en su planta del municipio de Rafael Lara Grajales.
La decisión fue tomada por su grupo directivo, encabezado por Félix Ayala Ávila, dueño de la compañía desde mediados de noviembre.
Las exportaciones de La Morena bajaron en alrededor de 30% durante el presente año, derivado de la desaceleración en la economía mundial, lo que los orilló a tomar la decisión de descansar a sus empleados tres días y laborar cuatro.
No obstante, la empresa -que inició operaciones en 1970- dio a conocer, a través de su área de prensa, que la situación no significará el cierre de sus dos plantas en Lara Grajales, sino que fue una medida necesaria para mantener los empleos que genera, donde el corte de los chiles jalapeños todavía se hace de manera artesanal, es decir, a mano.
Otro centro de producción
Productos Alimenticios La Morena tiene otra planta en Huamantla, Tlaxcala, donde funciona de manera automatizada y es poco el personal que tiene.
Su competencia directa en Puebla es la Empacadora San Marcos que se encuentra en la misma población y que, al contrario de La Morena, se mantiene con buenas ventas e inversiones en su planta.
Guadalupe Cruz, quien lleva 20 años en La Morena, comentó que el dueño jamás cerraría su empresa y perjudicaría a sus empleados, por lo que están de acuerdo con la medida que se tomó y esperan que el próximo año se recupere el mercado, pues en el municipio 60% de las familias depende de la industria.
Mencionó que la empresa, pese a los paros técnicos, no redujo los salarios, al respetar el contrato laboral.
miguel.hernandez@eleconomista.mx